Alejandro Oñoro y José Ángel Preciados, Ilunion

Alejandro Oñoro y José Ángel Preciados, Ilunion

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“Algunos hoteleros se plantean cómo con un modelo tan distinto al suyo hemos conseguido competir con ellos”

Alejandro Oñoro, consejero delegado de Ilunion (izquierda) y José Ángel Preciados, director general de Ilunion Hotels, en la sede del Grupo en Madrid.
Cuando nacieron, el Grupo Ilunion y su división de Hoteles decidieron que el equilibrio entre el compromiso con el entorno y la sociedad y la rentabilidad económica debía ser su máximo objetivo. Hoy, su crecimiento ronda los 845 millones de € y, en 2017, creó más de 1.600 empleos para personas con discapacidad.

Por Francis Pachá. Fotos: Jacobo Medrano

Cuando Confortel nació en 1988 tenía como objetivo contribuir a eliminar, desde el sector turístico, las barreras tanto físicas como invisibles que muchas veces encuentran las personas con discapacidad. Con el paso del tiempo, y especialmente a partir de los durísimos años de la crisis, la cadena quedó tocada hasta el punto de casi desaparecer. Mientras, en 2014, las más de 30 marcas con las que operaba en distintos ámbitos la ONCE y su Fundación quedaron agrupadas bajo una sola, Ilunion, con el objetivo claro de generar empleo para los trabajadores con necesidades especiales.

Fue en junio de 2015 cuando los Confortel se convirtieron en Ilunion Hotels y añadieron el paradigma del empleo para personas con discapacidad a su filosofía empresarial socialmente inclusiva. Ese mismo año, Alejandro Oñoro se convirtió en consejero delegado del Grupo Ilunion y José Ángel Preciados, en director general de Ilunion Hotels, y comenzaron a asentarse las bases de la división turística y hotelera del Grupo: desde la conversión de varios de los hoteles en Centros Especiales de Empleo o CEE (aquellos en los que un mínimo del 70% de los empleados tiene algún grado de discapacidad) hasta la venta a Grupo Barceló de sus agencias Viajes 2000 o el salto internacional (a Colombia) en 2016, con la apertura de dos plantas de lavanderías industriales. En 2017 los números acompañarán tanto al Grupo como a la división de Hoteles y se prevé que para 2018 dos nuevos establecimientos sean también catalogados como CEE.

Ustedes aseguran que Ilunion es un modelo único en el mundo. ¿En qué se basan para ello?
Alejandro Oñoro (A.O.) Nos basamos en que no existe nada igual, empezando por sus propios orígenes. España cuenta con la suerte de tener, desde hace 80 años, una institución como la ONCE, y desde hace 30 otra como la Fundación ONCE, que han hecho muchísimo por la discapacidad en España: uno de los objetivos que tiene esta institución es lograr la plena inclusión social de las personas con discapacidad. Fruto de esto se decidió poner en marcha un proyecto empresarial basado en crear empleo para ellas y se buscaron los nichos pertinentes con el objetivo de que rentabilidad económica y social fueran en paralelo y compatibles.

En Ilunion, la rentabilidad económica y lo social van en paralelo y son compatibles

Desde el nacimiento de Confortel hasta la marca Ilunion Hotels, ¿cuál es el balance que realizan de la trayectoria de la cadena?
José Ángel Preciados  (J.Á.P.) El resumen es extraordinario, sobre todo de estos tres últimos años, en los que operamos bajo marca Ilunion. Yo, que he tenido la suerte de disfrutar trabajando tanto en Confortel como en Ilunion, tengo que decir que son dos compañías totalmente diferentes. Hemos logrado que Ilunion Hotels sea una marca única en el mundo desde el punto de vista hotelero porque su compromiso con el entorno y la sociedad se palpa internamente en todos los ámbitos de la organización. Confortel era una compañía hotelera al uso, con un objetivo tanto de rentabilidad como social; Ilunion en cambio busca el equilibrio total en ambos compromisos. Ahondando en lo que comenta Alejandro, lo que los hace totalmente diferentes, únicos, es haber atravesado una crisis durísima que nos permitió afrontar una nueva etapa con un cambio de perspectiva total. En Ilunion hemos aprendido que no podíamos seguir haciendo las cosas igual, teníamos que trabajar con otras armas, que son a las que ahora damos valor.

GARANTÍAS DE CALIDAD
Como explica Alejandro Oñoro, la intención de Ilunion es ganar puestos en el ranking empresarial, y sus datos de clientes en hoteles comienzan a marcar el rumbo. En 2017 se alcanzaron los 1,7 millones (un 12,5% más que en 2016) y, teniendo en cuenta que se trata de hoteles urbanos y en primera línea de playa, sus clientes MICE se sitúan en entre un 10% y un 12%. “Lo importante es que las personas con algún tipo de discapacidad puedan alojarse en nuestros hoteles, ya que también hay ejecutivos que la tienen”, explica José Ángel Preciados. Por eso, los hoteles Ilunion “pretenden ofrecer sus servicios a todo el espectro de discapacidades que pueda haber pero, además, queremos que esa accesibilidad pase desapercibida, es decir, que sea muy estética, que funcione como debe pero que apenas se note, para que no sea rechazable por nadie, tampoco por el que no tiene discapacidad: queremos una integración total”. Esos esfuerzos han llevado a Ilunion Hotels ha ser la única cadena hotelera en España que tiene la certificación de accesbilidad universal en todos sus hoteles (UNE 170001-2) y el sello Qsostenible en todos sus edificios.

Algo que caracteriza a su Grupo, y a sus hoteles, es la cantidad de empleos aptos para personas con discapacidad que generan. ¿De qué cifras estamos hablando?
A.O. Actualmente contamos con más de 35.000 empleados, y de ellos aproximadamente el 40% sufre alguna discapacidad. En 2017 habremos creado 1.600 puestos de trabajo para discapacitados pero, desde que somos Ilunion, el número de empleos de estas características ha sido de 4.200. Es más: si nos vamos a 2011, en plena crisis, en las empresas ONCE trabajaban 6.000 personas y hoy estamos en torno a las 12.000. No existe nada igual en el mercado. En 2017 pocas empresas han creado empleo, y ninguna para personas con discapacidad. Nosotros, sí. No existe nada igual.

J.Á.P. En Hoteles hemos pasado de más de 700 empleados a cerca de 960 en 2017 y, de ellos, el 44% son discapacitados.

La modalidad de hoteles como Centros Especiales de Empleo (CEE) es también única de Ilunion. ¿En qué consisten y cuántos nuevos CEE veremos en 2018?
J.Á.P. Un CEE tiene como característica principal: que un mínimo del 70% de su plantilla tenga algún tipo de discapacidad; nosotros estamos en una media del 75%. No hay ningún CEE en España en el sector turístico, y nosotros disponemos de nueve, ocho en hoteles y uno en un restaurante. El último en incorporarse fue el Ilunion Pío XII en noviembre, y de cara a 2018 lo harán dos más, uno en Fuengirola y otro en Mijas.

A.O. Hace unos años era prácticamente imposible pensar que un hotel podía estar gestionado por una plantilla mayoritariamente discapacitada. Los CEE demuestran que esto no es así. De hecho, en nuestros hoteles no sabes que un altísimo tanto por ciento de sus trabajadores tiene una discapacidad, y a la vez estamos consiguiendo que se vea normal que una camarera de piso tenga una discapacidad física, o que el maître tenga otra auditiva… Nuestros hoteles deben ser una primera experiencia para después ir a otra empresa u hotel: buscamos que nuestros trabajadores tengan el tránsito al mercado ordinario. Eso sería cumplir con los objetivos de los CEE de Ilunion.

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Sus principios fundamentales son los de la accesibilidad, la sostenibilidad y el medio ambiente, y cada vez más empresas los están haciendo suyos. ¿Cómo valora este hecho una compañía como la suya?
J.Á.P. Yo creo que menos es más; es decir, hay mucho de estética en muchos casos. Existen iniciativas que están tomando consistencia, pero se necesita más voluntad. Es un tema de sensibilización, de empatizar. El término sostenibilidad se ha desdibujado bastante, cuando no es otra cosa que hacer que el futuro de tus hijos sea mejor que el tuyo en lo económico, lo social y lo medioambiental. Muchos se centran especialmente en este último aspecto, el económico es fundamental y, en cambio, sobre el social hay menos conocimiento y sensibilidad. No hay mala fe, sino menos información.

A.O. Lo que yo si noto, al menos, es cada vez más el apoyo de los propios empresarios; hay algunos que se creen nuestro modelo. Dentro de los hoteleros hay alguno que también piensa cómo con un modelo tan distinto hemos conseguido competir con ellos.

¿Qué cifras de crecimiento barajan para 2017?
A.O. Cerraremos el año creciendo en torno a un 6%, con cerca de los 845 millones de euros en ingresos. El Ebitda crecerá en torno a un 25%, y estaremos por encima de los 50 millones de euros. De las cinco divisiones de Ilunion, la que más ha crecido en empleo ha sido Servicios Industriales y, en ventas, de nuevo Servicios Industriales más Lavanderías y Hoteles. Dentro de esta última, desde 2015 hemos incorporado ocho establecimientos, y hemos tenido crecimientos por encima del 20%; eso es una barbaridad.

En su Plan Estratégico, con fin en 2020, establecen los mil millones de ingresos como meta. ¿Cómo los conseguirán?
A.O. Vamos a crecer mucho en Servicios Industriales, porque es el nicho de mercado en el que poder hacerlo rentablemente a la vez que dar empleo a muchas personas con discapacidad. Es posible que crezcamos en hoteles, aunque estamos en un momento en el que comprar establecimientos, por ejemplo, es un riesgo, ya que todo es cíclico, es un sector que está creciendo muy rápido y, sin embargo, se nos ha olvidado lo que sufrió hace solo cinco años.

¿Creen que habrá una ralentización del sector hotelero?
A.O. Bueno, siempre hay amenazas. Por ejemplo, este trimestre ha habido un frenazo en Cataluña; en España vivimos en muchas zonas gracias al efecto derivado de los problemas geopolíticos en Oriente Medio, y no estamos exentos de actos como el atentado en verano en Barcelona… Las cosas no suben para siempre No creo que sea en 2018, ni en 2019… Pero habrá un momento en el que las cosas se frenarán un poco. Hay ciudades en el norte, como San Sebastián, que es pequeñita, que tiene 15 proyectos hoteleros en marcha. Si le unes además la nueva actividad del alquiler vacacional tendremos que ver cómo afecta. Por tanto, desde Ilunion preferimos ser prudentes y crecer cuando podamos: incorporar ocho hoteles en tres años está muy bien.

J.Á.P. Esa cautela es fundamental, ya que creo que estamos en una preburbuja. Nosotros sufrimos mucho con la crisis, y nos debemos a nuestro principal accionista, la ONCE y su Fundación, a la hora de devolver ese esfuerzo y sin cometer ningún error: solo incluiremos más hoteles si mantienen el objetivo de sostenibilidad a medio y largo plazo.

Sin embargo, en otras líneas se han lanzado a la internacionalización, como el salto a Colombia con sus lavanderías. ¿Ocurrirá también con los hoteles?
A.O. Nosotros nos dedicamos a hacer los sueños realidad, ¿no? [Se ríe]. Por tanto, si esto me lo preguntas hace unos años, te hubiera dicho que no. Sin embargo, a día de hoy, no descarto que mañana, o dentro de un año, o de dos, surja la oportunidad de comenzar a explotar un hotel, por ejemplo, en Bogotá, en Medellín… o en Lisboa. Es probable, sería factible: estamos preparados internamente, aunque es complicado ponerle fecha.

¿Qué avances tecnológicos experimentará Ilunion en los próximos años?
A.O. Estamos inmersos en un proceso de cambio interno brutal en todos los sentidos, ya que somos el número uno de las empresas sociales, pero queremos subir escalones en el ranking empresarial. Para ello tenemos que competir como los mejores, y para eso es necesario automatizar procesos y ganar en eficiencia y productividad, y en eso estamos. De hecho, hemos creado la Dirección de Transformación y Excelencia, en línea con el objetivo estratégico de orientarnos a la transformación digital, entre otras. Está incluido en el organigrama, y su nombre lo dice todo: queremos ser excelentes, que lo que hacemos lo hagamos muy bien tanto con el cliente externo como con el interno, con las Administraciones… Ilunion, que poco a poco va cogiendo peso, debe ser sinónimo de cosas bien hechas.

Hay mucha oferta que no está adaptada al cliente, sino a una normativa que hay que cumplir

¿Echan de menos alguna ley general sobre la accesibilidad? En estos momentos se está discutiendo la consecución de una ley europea sobre este asunto.
A.O. Es que no hay ninguna ley general, ni a nivel europeo ni una única ley nacional; cada Comunidad Autónoma, en teoría, asume como propia la accesibilidad en su territorio. Ahí nosotros somos prescriptores, en la medida en la que sufrimos esa falta de accesibilidad, por lo que intentamos impulsarla y exigirla. Efectivamente existe un borrador de Directiva, en España tenemos muy buena legislación, pero nos falta que se cumpla la norma. Un ejemplo: en el Real Decreto Legislativo 1/2013, se establece que los edificios construidos antes del 4 de diciembre de 2010 tenían de plazo hasta el 4 de diciembre de 2017 para ser accesibles.

¿Cuál es el reparto de reservas de sus habitaciones?
J.Á.P. El 40% nos viene desde las OTA, el 25% desde agencias convencionales y entre un 12% y un 13% directamente desde nuestra web. Las agencias son fundamentales para nosotros, y tenemos una relación muy buena.

¿Están las agencias preparadas en general para vender paquetes de turismo accesible?
J.Á.P. Lo primero que hay que tener en cuenta es que haya un producto para ofrecer; ese es el principal problema. Las agencias muchas veces no tienen ese producto y, si lo tienen, no está bien analizado. Por ejemplo, que un hotel tenga una habitación para discapacitados no significa que el resto esté preparado para ellos. Las agencias tienen dificultades para encontrar producto de calidad en este sentido. Y teniendo en cuenta el caudal de personas con necesidades, más de cuatro millones en España, o los más de 120 que se prevé que en 2020 residan en la UE, hay que dar una oferta que les garantice una estancia medianamente agradable: es muy difícil de encontrar. Mucha de la que hay no está adaptada o preparada a las necesidades de ese cliente, sino a una normativa que hay que cumplir. Es una asignatura de todo el sector.