Tecnología RFID para no perder el equipaje

Tecnología RFID para no perder el equipaje

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La IATA, con el concurso de la tecnología RFID, espera disminuir un 25% el número de maletas extraviadas en un plazo de cinco años. De conseguirlo, reducirá significativamente los más de 2.000 millones de dólares que le cuesta anualmente a la industria aérea la pérdida de equipajes.

Por Lola Sánchez. Ilustración: Alberto García

La tecnología ha permitido optimizar progresivamente la trazabilidad de los equipajes aéreos desde su recepción en un aeropuerto hasta su entrega en el destino final. Sin embargo, siguen produciéndose errores que no solo provocan ansiedad en los pasajeros, sino cuantiosos costes de tramitación a las líneas comerciales. En la última década, la tasa de equipaje mal gestionado ha caído un 70%, mientras el número de pasajeros ha aumentado un 52%. A pesar de ello, las casi 100.000 maletas extraviadas cada año en el mundo cuestan a la industria aérea más de 2.000 millones de dólares, sin contar con el daño que su pérdida produce en la reputación de las aerolíneas.

Por estos motivos, no es sorprendente que la gestión de equipajes haya pasado a ser una de las prioridades de inversión para aerolíneas y gestores aeroportuarios. Durante los últimos años, el seguimiento de los equipajes ha mejorado significativamente con la integración de la tecnología, pero parece que el avance definitivo se producirá a mediados de este mismo año con la entrada en vigor de la resolución 753 de la Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA), que establece la trazabilidad en tiempo real de cada bulto facturado por un viajero desde que se entrega en el mostrador de facturación hasta su depósito en las cintas de destino. Algo clave especialmente en los transbordos, momento en el que se incrementan los extravíos (un 47%), sobre todo si el tiempo entre vuelos es menor.

RFID controla los puntos débiles: los de transferencia en la llegada del equipaje

La industria cree que esta iniciativa será determinante para reducir la cantidad de maletas perdidas. De acuerdo con la propia IATA, la normativa permitirá reducir, a escala global, hasta en un 25% la cifra de bultos extraviados en un plazo de cinco años. La resolución afecta a las 275 compañías aéreas que forman parte de esta asociación. Según el director de tecnología de la Société Internationale de Télécommunications Aéronautiques (SITA), Jim Peters, “la industria aérea está en el borde de una revolución en el seguimiento de equipajes. La implementación de RFID [es decir, tecnología de identificación por radiofrecuencia] en todo el mundo va a aumentar la precisión y reducir las tasas de errores. Esta es una situación beneficiosa para todos: por una parte, los pasajeros serán más felices, y por otra, las líneas aéreas ahorrarán millones de dólares”.

DELTA AIRLINES, PIONERA EN RFID
La aerolínea comercial estadounidense Delta Airlines ya ha puesto en marcha varias soluciones de seguimiento de equipajes con el soporte de la tecnología RFID. Los chips RFID UHF incorporados en las etiquetas se decodifican por lectores situados a lo largo de las cintas que recorren los equipajes y por otros situados en diferentes puntos de control. La solución se complementa con una ‘app’ a través de la cual los clientes pueden recibir notificaciones acerca de la situación de sus equipajes hasta el mismo momento de la recogida en destino. Con este sistema, la operadora ha optimizado los tiempos de gestión, además de reducir los gastos de tramitación por pérdida y aumentar la satisfacción de los pasajeros.

Según sus propios datos, “la industria aérea podría ahorrar más de 3.000 millones de dólares en los próximos siete años”. Por otro lado, las cifras de la IATA confirman que los ahorros duplicarán los costes: mientras que el precio medio por pasajero es de 0,10 dólares, se espera que genere 0,2 dólares, cifras que habría que multiplicar por los 4.500 millones de maletas que se gestionaron en todo el mundo durante 2017.

ETIQUETAS POR RADIOFRECUENCIA
La resolución 753 de la IATA insta a la trazabilidad de cada elemento de un equipaje a lo largo de cuatro etapas diferenciadas: en el momento de realizar el check-in en el mostrador de facturación; cuando se introduce en la bodega de la aeronave; cuando se recoge y coincidiendo con su traslado a la cinta de destino. Además, la información de seguimiento será compartida con todos los agentes involucrados en estos procesos.

La diferencia respecto a los actuales códigos de barras es la aplicación de esa mencionada identificación por radiofrecuencia (RFID), cuyo objetivo es transmitir la identidad de un objeto, de manera similar a como se utiliza en las tarjetas bancarias sin contacto o en los grandes centros de distribución de productos. En algunas aerolíneas, como Delta Airlines o Qatar Airways, los viajeros incluso pueden seguir su equipaje a través de una aplicación móvil.

Dicho de otra manera: la resolución 753 se concentra en los puntos débiles del seguimiento de equipajes. Se consideran puntos críticos, en particular, los de transferencia en la llegada del equipaje, en concreto, los de carga en las cintas de llegada y los que tienen lugar en las líneas de transferencia para continuar el transporte de las maletas en los vuelos de conexión. Por eso, todos los puntos de transferencia entre las estaciones de transporte de equipajes deberán contar para mediados de 2018 con la nueva tecnología, que también servirá para reducir los índices de fraude y robo.

Por otra parte y de acuerdo con la Encuesta de tendencias de TI de pasajeros 2016, elaborada por SITA, el 88% de ellos señaló como uno de los momentos más felices de su viaje cuando llega al destino y le entregan su equipaje en 10 minutos. La resolución 753 y el uso de RFID vienen a cumplir con este deseo: en definitiva, que cada bulto de un equipaje llegue al sitio previsto.

‘BLOCKCHAIN’ EN EL HORIZONTE
Dentro de todo este proceso de mejora de la trazabilidad de los equipajes, la tecnología blockchain ocupa un importante lugar. De hecho, para Amadeus Ventures, su aportación a los procesos de verificación y simplificación del seguimiento de equipajes será capital al involucrar actualmente a muchos actores en sistemas fragmentados que no se comunican entre sí para la localización de equipajes. Blockchain permite mejorar la comunicación entre los distintos actores para facilitar una solución al problema de las pérdidas de equipaje y reducir sus costes, a partir de la integración de todos los operadores en una red centralizada que comparte información en caso de extravío. Como asegura Sara Pavan, responsable del Programa de Innovación en Amadeus Ventures, “la tecnología blockchain no es la solución para todo, pero sí debe aplicarse a soluciones que aporten valor tanto a grandes como a pequeñas empresas, y todas debemos adaptarnos”.