El seguro de viaje vuelve a escena

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Tras unos años en los que las pólizas en general, y las relacionadas con los viajes en particular, parecían no remontar el vuelo, los últimos datos ofrecen perspectivas algo halagüeñas: en 2014, un 21% de los españoles contrató un seguro de viaje por primera vez en su vida.

Por: Maribel Fernández. Ilustración: Fernando del Hambre

En épocas convulsas, que una persona lleve en su maleta un seguro que le ampare en los riesgos a los que puede verse sometido en un lugar extraño […] es un instrumento que incentiva viajar, un potenciador del turismo tan importante como la mejora de las infraestructuras hoteleras y de los medios de transporte”. Lo afirma Mª Ángeles Alburquerque, profesora de Derecho Mercantil de la Universidad de Extremadura, en su libro-tesis sobre La naturaleza jurídica del seguro de asistencia en viaje, publicado por la Fundación Mapfre.

El sector asegurador se autocalifica de “sala de máquinas de la economía y la sociedad” y desde Unespa (Unión Española de Entidades Aseguradoras y Reaseguradoras), su presidenta, Pilar González de Frutos, aclara: “Durante los años buenos, los seguros construyen los colchones de solvencia que permiten mantener el rumbo cuando todo lo demás se tuerce. Eso es lo que ha pasado en esta crisis”. Según su Memoria social del seguro, en 2014 las aseguradoras españolas resolvieron 135.000 problemas diarios.

Asistencia médica y cancelación son las dos partidas más solicitadas a la hora de contratar un seguro de viaje

Pero el seguro de viajes es aún un pariente pobre entre toda la tipología existente, a pesar del repunte de los últimos años.

DIFICULTADES Y CRECIMIENTO
No abundan en España los estudios sobre seguros de viaje, que pueden incluir coberturas de asistencia médica, transporte y otros daños acaecidos en torno al viaje. Los datos son parciales y esencialmente referidos al coste de los servicios o indemnizaciones pagadas a los suscriptores de pólizas. Tampoco es fácil desglosar los indemnizados por un seguro básico –del paquete turístico– y los beneficiarios de pólizas complementarias suscritas para reforzar la seguridad del viaje.

La Confederación Española de Agencias de Viajes (CEAV) considera estos seguros “un producto muy importante”, asegura que “se han comercializado bien, incluso durante la crisis” y aprecia que “están creciendo más que nunca, como el número de viajes contratados”.

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Ese crecimiento en España lo confirma Rastreator.com en su II Estudio de comparación ‘online’ hacia el ahorro, que pone de relieve que el 52,44% de los españoles ha contratado alguna vez un seguro de viaje, si bien el 21% lo hizo por primera vez en 2014; es decir, despegan.

La cobertura más solicitada es la asistencia médica (un 63%), mientras que el 7% contrata solo la cancelación del viaje. En medio, un 30% combina en sus pólizas ambas partidas. A la hora de trazar un perfil de estos aseguradores, se trata fundamentalmente de personas de altos ingresos y estudios superiores, y lo hacen especialmente para visitar países extracomunitarios (51,4%) o por realizar viajes de aventura y deportes de riesgo (37,4%). Más del 50% son seguros unipersonales y para viajes de 7 a 14 días.

El estudio señala también que uno de cada cuatro viajeros ha contratado un seguro de viaje una o dos veces, pero solo el 12,7% lo hace de forma habitual para sus vacaciones. Otro 15,81% viaja solo con la póliza incluida en su pack de vacaciones. Y dos de cada diez viajeros afirma que nunca lo contrataría.

El estudio de Rastreator.com destaca asimismo que se impone el hábito de comparar precios, y que esa opción que ofrecen los comparadores está generalizando las búsquedas. Y concluye afirmando que el consumidor es hoy más crítico y menos fiel a las marcas y, tras examinar las ofertas del mercado, no duda en cambiar de proveedor si le reporta ahorros.

EL 50% DE LOS JÓVENES SE ASEGURA
Todos los seguros, también los de viajes, viven hoy cambios relevantes en la forma en la que se venden, por las preferencias cambiantes de los consumidores y por la creciente oferta de pólizas ad hoc comercializadas a través de múltiples canales: aerolíneas, bancos, venta directa de aseguradoras y agentes vinculados, comparadores y otros, además de las agencias de viajes. Esos cambios, unidos a la fuerte competencia en el sector, que permite contratar coberturas integrales desde 60 euros, pueden ser el detonante para generalizar el hábito de viajar protegidos.

Finaccord es una firma internacional de investigación de mercado y consultoría que publica el índice de penetración de los seguros de viajes en distintos países. En su Travel Metrics: Consumer Approaches to Travel Insurance and Assistance in Spain (2014) resalta que los jóvenes españoles muestran más predisposición a suscribir pólizas que les protejan en sus viajes. Destaca asimismo que, en España, el 41% de los viajeros (un 50% entre los jóvenes) lleva seguro de viaje; un 23% (un 20% entre los jóvenes) va cubierto por el seguro básico de sus packs de vacaciones; un 10% cuenta con un seguro anual; un 8% esgrime el seguro de un producto bancario (un 5% entre jóvenes); y un 18% (un 15% entre los jóvenes) tiene más de una póliza. Señala además que, en nuestro país, las cinco firmas principales comercializan el 60% de las pólizas, mientras que, en Italia, esos cinco primeros proveedores gestionan el 77%, y en Reino Unido –el de menor concentración–, gestionan el 40%.

LOS ESPAÑOLES, ANTE LOS RIESGOS
¿Qué riesgos preocupan más a los españoles? El informe de la Fundación Mapfre sobre La percepción social del seguro en España 2014 lo aclara: la pérdida de empleo (60,8%), las enfermedades o problemas de salud (50%), la inseguridad económica (22,8%) y el futuro de los hijos (12,1%).
⇒ ¿Cómo actúan? Según este informe, el 79,3% de los encuestados afirma que “se vive mejor cuando se previenen los riesgos”, si bien esa creencia cae un 2,4% desde 2011. De hecho, también ha decrecido casi seis puntos –del 70,2% al 64,6%– el colectivo que declara que “se preocupa más que la mayoría por lo que pueda ocurrir en el futuro”.
⇒ En contrapartida, aumentan 15 puntos en los últimos tres años, hasta el 63,4%, los que creen que “vivimos en una sociedad obsesionada por la seguridad” y que “evitar riesgos limita las posibilidades de disfrutar la vida”. Y también suben 15 puntos, hasta el 36,4%, quienes sostienen que “prima disfrutar la vida sin tomar en serio los riesgos a los que nos enfrentamos”.
⇒ Polarización social. El informe pone de relieve que son mayoría los que contratan alguna protección –el 95,1% dice tener al menos un seguro–, pero se acentúa la polarización de los españoles entre los exageradamente previsores y despreocupados. Al preguntarles qué harían, solo un 4% menciona la contratación de un seguro como respuesta a los riesgos; un 42,4% se decanta por la prudencia y afrontar el riesgo cuando le afecte; otro 37,8% dice no hacer “nada” salvo “asumir lo que ocurra”, y un 5,6% dice que piensa “ahorrar”.
⇒ La conclusión es que “la percepción social del sector asegurador ha mejorado en unos aspectos”, que “la opinión del ciudadano es más crítica”, pero que “permanece la necesidad de estar asegurado ante determinadas situaciones y existe la sensación de tener un nivel de aseguramiento más ajustado a las necesidades”.

NUEVE MILLONES DE PÓLIZAS EN 2016
El ramo de seguros de viaje está en alza. Lo ratifica el Informe de predicción de la actividad aseguradora en España, publicado en septiembre de 2014 por Mapfre.

La perspectiva es que el sector asegurador crezca un 4,9% este año y un 7,2% el próximo, hasta alcanzar un volumen global de 61.281 millones de euros en primas devengadas. También subirá el número de pólizas (un 0,2% en 2015 y un 0,9% en 2016) hasta llegar a 106,78 millones de pólizas. Aumentará el negocio un 4,7% y un 6,3% cada año, básicamente por el incremento de las primas medias abonadas por los asegurados. El sector retoma la senda positiva tras dos años de depresión, pero para alcanzar en realidad las cifras de 2011.

Los seguros de viaje figuran entre los de mejores perspectivas, con incrementos en volumen de primas devengadas (3% y 4% en 2015 y 2016, respectivamente, hasta los 565 millones de euros), en número de pólizas (hasta los nueve millones) y en el precio medio de dichas pólizas.

FUERA DE LA UE, CON SEGURO
Estos seguros están al alcance de cualquier bolsillo y protegen de los gastos que derivan de un percance fuera de casa, que pueden ser muy importantes. La asistencia médica en el extranjero puede costar hasta 65.000 euros, y un traslado a España, 63.000, pero el viajero evitará que recaigan sobre su economía si suscribe una póliza. Aunque lo más frecuente es un coste medio modesto; de hecho, según la Memoria social del seguro de Unespa, la mitad de los incidentes de 2013 tuvieron un coste unitario de unos 200 euros.

Ese informe sobre incidencias y siniestros más frecuentes cubiertos por los seguros de viaje señala que el 56% de las asistencias tuvo como causa la salud y un 17,3% por accidente. En contraste, los robos o pérdidas de equipaje suponen el 3,8% de las incidencias.

Asimismo, señala como destinos principales de los españoles EE UU, Francia, Italia, México y Reino Unido, con variaciones por comunidades. Así, Brasil figura en el top 5 de destinos preferentes de aragoneses, cántabros, navarros y gallegos; Argentina, entre los de asturianos, cántabros y riojanos; y Portugal, en el de castellano-leoneses y gallegos. A EE UU, primer destino de 10 comunidades autónomas, los españoles suelen viajar con seguro médico.

El Ministerio de Asuntos Exteriores, que en su web publica unos Consejos generales y Recomendaciones por destinos, recalca la importancia de “informarse sobre el país de destino, en especial su situación sanitaria a través del Ministerio de Sanidad”. Recomienda encarecidamente “contratar un seguro médico con plena cobertura”, pues “la asistencia sanitaria en el extranjero no está cubierta por la Seguridad Social española, ni por el seguro médico privado ni por la póliza que se suscribe al comprar un billete de avión con tarjeta de crédito”. Añade que “la Tarjeta Sanitaria Europea da acceso a los sistemas nacionales de salud en el Espacio Económico Europeo y Suiza en las mismas condiciones que los nacionales de esos países”, pero matiza que, si son sistemas “de copago o reembolso”, el beneficiario debe abonar lo correspondiente.

A LA COLA DE LA UE 15
En España operan 255 entidades aseguradoras, según el Informe sobre seguros y fondos de pensiones 2014 del Ministerio de Economía y Competitividad. De ellas, 31 son mutuas; 168 son sociedades anónimas; 53, mutualidades de previsión social y tres, reaseguradoras.

El sector aporta el 5,29% del PIB, tras caer medio punto por la crisis económica. También ha caído el volumen de primas devengadas hasta los 56.016 millones de euros, 5.037 menos que en 2011. Han descendido sobre todo las primas de vida, que ahora representan el 45% de los ingresos del sector. En cambio las primas de seguros de hogar, coche o salud bajaron 502 millones de euros respecto a 2011 y ya repuntan.

Sin un seguro, la asistencia médica en el extranjero puede costar hasta 65.000 euros, y un traslado a España, 63.000

También los suscriptores han reducido sus niveles de protección: las primas brutas por habitante han bajado casi 100 euros en tres años, de 1.294 a 1.198 euros. Como respuesta, el sector ha lanzado productos más asequibles y marcas low cost para repescar asegurados.

La Encuesta anual de presupuestos familiares (EPF) del INE fija el nivel de penetración de los seguros en los hogares españoles en un 81,24% en los de coche (obligatorio); un 75,86% en los de hogar; un 29,28% en los relativos a la salud y la asistencia sanitaria y en un 12,6% en los de responsabilidad civil.

Esos índices sitúan a España por debajo de la media europea. El último informe Eurostat (2010) sobre la intensidad del gasto familiar en seguros confirma que estamos por detrás de nueve países de la UE 15. Esta entidad mide el peso de los seguros en la economía familiar en una moneda virtual, el PPS (Purchase Power Standard), que tiene en cuenta la capacidad de compra de cada país. Con ella como medida, señala, por ejemplo, que nuestro gasto medio en seguros de salud era de 632 PPS, un 336% menos que en Países Bajos; 295% menos que en Alemania; 133% menos que en Italia; 60% menos que en Francia y 38% menos que Reino Unido, pero más que en Portugal o Dinamarca.