El laberinto burocrático, el primer reto del emprendedor

TODOS LOS TRÁMITES NECESARIOS PARA DAR DE ALTA UNA EMPRESA

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Elección de la razón social, redacción de estatutos, notario, alta en el IAE… La puesta en marcha de un negocio conlleva el cumplimiento de una serie de procesos y plazos. Todo es más fácil cuando se está informado y asesorado.

Por Raúl Alonso. Ilustración Romualdo Faura

Es la primera de las muchas pruebas que aguardan al emprendedor: la constitución de la empresa es un proceso inexcusable que le enfrenta a una Administración que, pese a su reiterado intento por racionalizar los procesos, en España sigue siendo más compleja que en otros países cercanos. De hecho, según el ranking elaborado por el Banco Mundial, España ocupa el puesto 81 por su facilidad –o no– para abrir una empresa.

Pero Esther Carbonell, abogada del despacho GB Consultores, aconseja calma: “No son trámites complejos y muchos se pueden hacer telemáticamente”. En opinión de esta experta, en una semana todo puede estar listo para empezar. Recorremos las principales pruebas que aguardan al emprendedor del turismo, y a cualquier otro, en esta yincana.

1. Elección del tipo de sociedad. ¿Qué tipo de sociedad te conviene? Esta es la primera de las decisiones a tomar. La S.L. (Sociedad Limitada, o S.R.L., Sociedad de Responsabilidad Limitada) es, en opinión de Carbonell, la más popular: “La Sociedad Anónima (S.A.) está ahora en bastante desuso, ya que la S.L. es más favorable al tipo de proyecto español, en el que los aspectos personales de los socios son importantes. Es la adecuada para empresas con pocos socios que además se conocen, sociedades familiares o profesionales, y además permite una toma de decisiones más rápida. En cualquier caso hay proyectos que por su envergadura, por la facilidad que se quiere dar para la entrada de nuevos socios o por mandato de la ley, deben formalizarse como una S.A., como ocurre con los proyectos financieros o de seguros.

Para GB Consultores, la sociedad limitada (S.L.) es más favorable al tipo de proyecto español, en el que los aspectos personales de los socios son importantes

Tanto la S.L. como la S.A. se pueden constituir desde un único socio. En cuanto a la responsabilidad, está igualmente limitada al capital aportado. Una de las ventajas de la S.L. es que el desembolso del capital inicial es muy inferior: 3.000 euros frente a los 60.000 de la S.A., de los que al menos 15.000 deben depositarse a la constitución.

NO OLVIDES TUS NECESIDADES FINANCIERAS
Además de con el procedimiento administrativo, en la apertura de un negocio deben estar muy presentes las necesidades financieras: “¿Qué dinero necesito y cómo lo voy a financiar?”. Es la pregunta retórica que plantea Gonzalo Boronat, fundador de GB Consultores: “Pese a su importancia, el plan financiero inicial es el gran olvidado de muchos proyectos”, afirma. “En muchas ocasiones estas previsiones se quedan cortas porque se cuenta con que el negocio va ir generando flujo de caja, lo que no siempre ocurre en el plazo necesario, ya que los clientes no siempre pagan al contado”. Y el efecto de este descuadre entre las necesidades de pago y las previsiones de cobro puede ser letal en arranque de negocio: “Ya seas una agencia de viajes, un turoperador o un hotel, debes tener en cuenta ese plazo de maduración y buscar soluciones para financiar las necesidades operativas de fondos”. Su recomendación: buscar asesoramiento profesional.

Aunque la legislación española contempla otro gran número de tipos de sociedades, en la práctica son poco utilizadas. Por sus ventajas fiscales, para Carbonell, son las laborales las más indicadas para proyectos con un máximo de tres socios y en los que todos vayan a ser trabajadores.

2. Elección del nombre. El siguiente paso es la solicitud del nombre otorgado a la sociedad. Este trámite, que puede hacerse online, se realiza en el Registro Mercantil Central al que se solicita la certificación negativa del nombre de la sociedad, que acredita su disponibilidad.

3. Apertura de cuenta en el banco. Toca visita a la entidad financiera. Se debe abrir una cuenta y depositar el capital social según sea S.L. o S.A., ingreso que luego se acreditará en el notario. Esta cuenta a nombre de la sociedad podrá contar con una firma solidaria –cada interviniente puede operar sin contar con la firma del resto–, o mancomunada –se necesita la firma de todos para poder operar–: “Esta última puede restar dinamismo a la gestión diaria de la empresa”, recuerda Carbonell.

4. Redacción de los estatutos sociales. “Es muy común que las notarías tengan redactados modelos con estatutos sociales tipo, pero nosotros aconsejamos asesorarse para ajustarlos lo más posible al deseo de los fundadores”, se recuerda desde GB Consultores. No se debe olvidar que es la norma principal de la sociedad, regulando aspectos sensibles como los de transmisión de las participaciones accionariales o la retribución del órgano de representación.

5. Constitución de escritura pública ante notario. Reunidos los socios ante el notario, se debe presentar la documentación requerida y firmar la escritura de constitución. Desde este momento se cuenta con un plazo de tres meses para su inscripción en el Registro Mercantil.

6. Entrega del CIF. En la actualidad es habitual que la propia notaría haya tramitado el CIF provisional de la empresa; de no ser así, se podría solicitar telemáticamente a Hacienda. Con él se puede empezar a operar, siempre que se cuente con el alta de declaración censal hasta la inscripción definitiva de la sociedad, momento de entrega del CIF definitivo.

7. Solicitud de la declaración censal. Si no se ha realizado ya, se debe acudir a la Agencia Tributaria para solicitar la declaración censal que faculta para el ejercicio de cualquier actividad económica. En el caso de las empresas se rellenará el modelo 036, y en el caso de los autónomos, el 037. Es una tramitación que conviene realizar cuando la sociedad está preparada para operar, ya que desde el momento del alta hay que cumplir con las obligaciones tributarias.

8. Impuesto de Actividades Económicas (IAE). En paralelo a la declaración censal, y también en la Agencia Tributaria, se tramita este tributo anual para el ejercicio de actividades empresariales o profesionales. Carbonell aconseja ir asesorado ya que de él va a depender “si vas a tributar según el sistema  de estimación directa, objetiva u otras”.

9. Solicitud del título licencia para agencias de viajes. Como es conocido, las agencias de viajes deben sumar un trámite a los generales: el título licencia. Para ello deben dirigirse a la Dirección General de Turismo de la Comunidad Autónoma en la que operen ya que, al ser competencia de esta Administración, hay importantes variables entre unas comunidades y otras.

Para conseguir el título licencia, las agencias deben dirigirse a la dirección general de turismo de su comunidad

10. Autorización de apertura para establecimientos hoteleros. En similar circunstancia están los proyectos hoteleros y de hostelería, que deben contar con una autorización de apertura, también regulada desde la Dirección General de Turismo autonómica.

11. Otros trámites. La obtención del certificado electrónico, para la firma telemática de documentos, o la inscripción en el Registro de Ficheros Personales de la Agencia Española de Protección de Datos, pone fin a los trámites más habituales para la puesta en marcha de una sociedad. ¡Suerte!