La oportunidad del turismo halal

MOVERÁ 192.000 MILLONES DE DÓLARES EN 2020 EN EL MUNDO

2369
Es el de mayor poder adquisitivo y tiene en España un referente cultural único en Europa, pero es cada vez más exigente a la hora de ver satisfechas sus costumbres. El interés crece por el turista halal, pero la falta de conocimiento lastra las certificaciones necesarias para que nuestro país escale posiciones.

Por: Francis Pachá

Ningún país europeo puede competir con España a la hora de atraer el turismo halal. Tal aseveración, probablemente osada en otro tipo de perfiles, no lo es a la hora de hablar de un inmenso grupo poblacional (1.600 millones aproximadamente) que profesa la fe musulmana y que, cuando viaja, desea que los servicios prestados sean conformes a las enseñanzas y principios del Islam y el derecho islámico. En Occidente, tal concepto se resume especialmente en la comida, pero también hace referencia a hoteles con espacios para el rezo debidamente orientados y habilitados, por ejemplo. Y la razón por la que España puede suponer un auténtico imán para este nicho, el mayor por explotar por la industria turística mundial según los expertos, es que ningún otro de Europa cuenta con antecedentes culturales tan íntimamente vinculados al Islam, mayoritariamente en Andalucía.

El Instituto Halal, con sede en Córdoba y destinado a, entre otras cosas, certificar productos y servicios halal en España, enfrenta a esta verdad objetiva otra basada en los datos: “Uno de los problemas para evaluar el impacto actual de este turismo en el país es que esos datos no se han considerado porque este mercado no estaba en el radar de los responsables turísticos, por lo que son cifras sueltas y parciales”, explican. El hecho de ser un nicho que comienza a generar interés no resuelve la importante falta de formación y el desconocimiento de sus necesidades.

CRITERIOS PARA LA CERTIFICACIÓN

El Instituto Halal acredita a restaurantes, hoteles y agencias de viaje, entre otros establecimientos, como lugares certificados para este tipo de turistas. Según su directora, Isabel Romero, los criterios para ello serían:
Agencias de viaje. Se les exige un compromiso de cumplimiento de los requisitos sobre halal con los establecimientos que reciben a sus clientes, así como conocer perfectamente las exigencias y requerimientos establecidos con arreglo a las diversas sensibilidades culturales de procedencia.
Hoteles. Deben contar con un protocolo de atención al cliente auditado por el Instituto: ausencia de alcohol en el minibar; ofrecer los horarios locales del salat (las cinco oraciones preceptivas para un musulmán); plano con la ubicación de la mezquita más próxima (si existe); señalizar de forma discreta en la habitación la orientación a La Meca…
Restaurantes. Se puede elegir ser un restaurante 100% halal (ni alcohol, ni cerdo ni sus derivados) o contar con una carta halal.

Todo esto ha provocado que, según el Muslim Travel Index 2014, informe elaborado por la consultora McCann y presentado en el I Congreso Internacional de Turismo Halal celebrado en septiembre de 2014 en Granada, España sea a día de hoy el sexto país elegido, con un 23%, para los futuros traslados de los turistas halal de tres de sus principales países emisores: Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos (UAE) e Indonesia. Esto lo sitúa por detrás de Francia (30%), Italia e Inglaterra (ambas con un 28%) y Alemania y Turquía (con un 26% los dos). Excepto este último, ninguno de estos países puede compararse con España en cuanto a riqueza cultural de origen musulmán. Una ventaja que debe ir ligada a las previsiones de auge para considerar finalmente lo halal como una oportunidad única de negocio: “Se espera que el crecimiento anual de este mercado, del 4,79%, sea superior a la media, que es de un 3,8%, en los próximos años, y que en 2020 su gasto total represente un 13,36% del gasto mundial”, detallan desde el Instituto.

UNA INDUSTRIA EXPECTANTE
Aunque pocos, también existen datos fidedignos en España. Los saudíes que visitaron el país crecieron un 85% en 2013 respecto al año anterior hasta los 42.000, según cifras del Ministerio de Turismo aportadas por el Instituto Halal. Mientras, los indonesios han triplicado sus visitas en los dos últimos años. Arabia Saudí e Indonesia son, junto a los EAU, los grandes emisores de halal en el mundo. “Desconocemos sin embargo si en España las autoridades competentes tienen previsiones globales sobre estos mercados”, afirman desde el Instituto Halal, aunque se conocen algunas especialmente positivas: “El año pasado, el presidente del Patronato de Turismo de la Costa del Sol manifestó que espera un incremento del 25% en la llegada de turistas árabes”.

De ahí que, poco a poco, ciudades como Córdoba, Granada o Sevilla, es decir, exclusivamente andaluzas, comiencen a realizar tímidamente acciones destinadas a reforzar su red turística para no dejar escapar a estos visitantes. Ya se ha mencionado la celebración el año pasado del congreso internacional en Granada. Además, desde el Instituto se añade que sus, hasta ahora, tres certificaciones halal a restaurantes han ido a parar a establecimientos cordobeses, algo que “obedece a que este Ayuntamiento ha puesto en marcha un plan para potenciar un perfil halal de la ciudad como destino turístico”. Igualmente, será en esta ciudad donde se celebre, del 24 al 26 de marzo, otro congreso sobre este nicho en el que al turismo y la restauración se añadirán campos como el de las finanzas, la logística y la distribución, la cosmética y los productos farmacéuticos o la higiene y la moda, según explica Isabel Romero, directora del Instituto.

España es el sexto país elegido, con un 23%, para los futuros traslados de los turistas halal de Arabia Saudí, EAU e Indonesia

“La industria está más bien expectante, identificando y valorando aún la potencialidad de estos mercados, pero todavía un poco reacia a realizar los esfuerzos de adaptación necesarios. Aún predomina el desconocimiento”, reconoce Flora Sáez, directora de Comunicación y Desarrollo de la agencia de viajes Nur & Nuha Travels. Se trata de la única agencia de viajes en España certificada por el Instituto Halal y especializada en la organización de viajes y prestación de servicios especializados en musulmanes. “En general se sabe que son mercados interesantes, pero no se cuantifica su potencial. Se desconoce, por ejemplo, que son los mercados con más proyección de crecimiento en los próximos años. Y que hay factores como la disponibilidad de alimentos halal que condicionan la elección del destino en un 67%, por delante de otros como el precio, que lo hace en un 53%”, detalla.

Según Sáez, hay otros factores igualmente importantes como las facilidades para la oración: desde la ubicación de las mezquitas (si es que existen o son accesibles) o el horario local de las oraciones o la señalización de la qibla en las habitaciones de los alojamientos hasta unas instalaciones sanitarias adecuadas para la realización de las abluciones. De hecho, Nur & Nuha Travels descarta, a la hora de buscar proveedores, hoteles que no tengan bidé, por ejemplo.

LA COMIDA, EL NEXO DE UNIÓN
Y es que la comida es el punto de coincidencia para unos turistas musulmanes que, por lo demás, cuentan con un perfil muy variado y que depende de múltiples aspectos. El geográfico es determinante. Según Adrián Redondo, graduado en Turismo y autor del blog Turismo Halal en España, “los emisores más importantes son Arabia Saudí, Irán, Emiratos Árabes, Indonesia y Kuwait, mientras los destinos más populares en el mundo son Malasia, Turquía, Emiratos, Singapur, Rusia y China”. A ellos hay que añadir los musulmanes europeos, con una concepción distinta de lo halal.

Según Flora Sáez, “la industria está expectante pero reacia a realizar la adaptación necesaria”

Como explica Flora Sáez, se podrían establecer tres grupos: “Los procedentes de Oriente Medio y países árabes del Golfo, que son los de mayor poder adquisitivo. Viajan mayoritariamente sin paquete, en grupos familiares de cuatro a ocho personas como media y se alojan en hoteles de 4 y 5 estrellas. Después están los del sudeste asiático: Malasia, Indonesia o Singapur. Viajan mayoritariamente en tours organizados y van a hoteles de 3 y 4 estrellas. Son los países menos rígidos para determinadas cuestiones, pero los más exigentes con los requisitos halal de la alimentación; esto ocurre porque son naciones multiconfesionales en los que están más habituados a vigilar continuamente la cualidad halal de todo lo que consumen. Y finalmente están los musulmanes procedentes de Occidente en general, próximos a las pautas y perfil de los países en los que residen, que buscan hoteles de 3 y 4 estrellas, viajan por su cuenta y están menos preocupados por la cuestión halal ya que, al fin y al cabo, saben ya perfectamente cómo agenciárselas en un lugar que no es musulmán”.

Así, el nivel de observancia de lo halal depende tanto de factores personales como geográficos, pero “los alimentos serán el nexo en común entre todos ellos: basta con desarrollar servicios halal que atiendan este denominador básico para obtener el éxito. Si se desea, se pueden ofrecer servicios más especializados, pero no es necesario”.

Las cifras del turismo halal.
Las cifras del turismo halal. Pincha en la imagen para aumentarla

FUERA TÓPICOS
Más allá de estas cuestiones, el turismo halal es visto por todos los entrevistados como un aspecto más de la especialización, en el que cualquier tipo de choque cultural queda descartado. Desde Nur & Duha insisten en que ofrecen los servicios que puede solicitar cualquier otro turista: “Desde los de negocios o corporativos a la salud y el wellness o para asistir a eventos deportivos”, comenta Sáez. Y, también, las compras: “Es uno de sus principales intereses, y precisamente una de las razones que hace de estos turistas unos visitantes tan preciados. Están entre los de mayor nivel de gasto. Y claro que el ingrediente cultural es importante, pero, en muchos casos, el de visitar los estadios del Real Madrid o del Barcelona no se queda muy atrás”. En ese gasto medio, los saudíes se sitúan en lo alto: 2.287 euros por estancia (la media del turismo total en España está en 980 euros).

A este factor se unen otros muy ventajosos para la industria, como la desestacionalización: “La principal temporada de vacaciones para países como Malasia, Indonesia o Singapur se extiende de mediados de noviembre a marzo. Otro momento lo determina el Ramadán, y su celebración depende del calendario lunar. Al cabo de dos años, se ha celebrado en todos los meses del año, y las vacaciones de los musulmanes, generalmente antes o después del Ramadán, también”.

Una oportunidad que para Adrián Redondo pasa por la “adaptación de las infraestructuras e instalaciones que, creo, se realizará en poco tiempo y de manera muy satisfactoria, por lo que, en mi opinión, España va a ser la principal receptora de este turismo en poco tiempo”. En esta construcción se inscribe también, por ejemplo, la Escuela Halal, dependiente del Instituto, un centro privado de formación, empleo y negocios destinado a conocer en profundidad todos los aspectos relacionados con lo halal.

Según su director, Hanif Escudero Uribe, el centro “cuenta con más de 350 alumnos, y en 2015 esperamos formar a más de 800, principalmente trabajadores de empresas de producción o prestación de estos servicios, que inicialmente tienen una mayor necesidad por conocer y mantener unas buenas prácticas acorde con los estándares internacionales”. Todo, con el objetivo de conseguir que un importante segmento de lo que supone un cuarto de la población mundial, cada vez más rico y asertivo para exigir sus costumbres, llegue a un país europeo en el que alhambras y mezquitas son, afortunadamente, Patrimonio de la Humanidad.

El concepto haram.HARAM, EL CONCEPTO OPUESTO
Si entendemos que halal es lo que está permitido por ser benéfico y saludable para el ser humano a partir de lo establecido en el Corán, también existe lo que está prohibido (es decir, es haram). En la comida, y según el Instituto Halal, lo sería:
La carne del animal hallado muerto; la sangre; la carne de cerdo o jabalí y sus derivados; la de animales sobre los que no se ha invocado el nombre de Dios en el momento de su sacrificio; la de animales carnívoros y carroñeros; la de las aves con garras y la de las especies que reptan.
Alcohol, sustancias y plantas nocivas, venenosas, intoxicantes/embriagantes.
Ingredientes de animales o productos haram; aditivos, conservantes, colorantes, aromas o gelatina elaboradas total o parcialmente con estos ingredientes.