El impacto del turismo en la economía

UN CAUDAL DE EMPLEO Y RIQUEZA

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La cultura (en la imagen, el Museo Guggenheim Bilbao), junto a la naturaleza o lo rural, son las armas de las comunidades cantábricas e interiores para atraer turismo.
La cultura (en la imagen, el Museo Guggenheim Bilbao), junto a la naturaleza o lo rural, son las armas de las comunidades cantábricas e interiores para atraer turismo.
El turismo es y será una fuente esencial del crecimiento económico español, por los ingresos y empleos que genera y por las divisas que aporta. Para el Estado supone importantísimos dividendos, pero también para las comunidades.

Por: Maribel Fernández

El Ministerio de Industria, Energía y Turismo, en su Balance del año turístico 2014, califica la actividad de “económicamente clave, posiblemente la más dinámica, que ha contribuido como ninguna otra a la recuperación de nuestro país y a crear empleo”. Y la Airef (Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal) le atribuye el mérito de “una recuperación con más brío” en las Comunidades Autónomas más turísticas. De hecho, en 2014 “representó 11 de cada 100 euros del PIB, el 12% del empleo y el 25% de los nuevos afiliados a la Seguridad Social”. Aportó un saldo positivo a la Balanza de Pagos de 32.270 millones de euros y una cobertura del 276% del déficit comercial español.

El pasado año, España registró las cifras más altas de la historia: 68,1 millones de turistas extranjeros, un 5% más que en 2014, que dejaron en nuestras arcas 67.000 millones de euros. Exceltur, tras señalar que el PIB turístico creció un 3,7%, resalta: “Uno de cada siete nuevos puestos de trabajo en España fue creado por este sector, lo que supone 73.343 nuevos empleos (5,5% más que en 2014” , y que ha aportado 0,5 puntos más al PIB español hasta registrar 124.000 millones de actividad. Pone de relieve, asimismo, “la fuerte recuperación de los viajes de negocio (reuniones, congresos, incentivos, eventos) de españoles y extranjeros y el repunte de la demanda nacional, que crece más del 5%, favoreciendo la mejoría de resultados para casi todas las empresas y destinos españoles”. Su especial peso económico queda patente en el hecho de que su aportación al PIB y al empleo es más del doble de la media de los Estados miembros de la OCDE (4,7% del PIB y 6% del empleo en 2012).

LAS CUATRO VARIABLES DEL RANKING
Pero la importancia del turismo no es igual en todas las Comunidades, como se observa en el mapa que radiografía su peso en el PIB y el empleo regionales, pues no todas elaboran estadísticas sobre estos parámetros, ni utilizan una metodología homogénea. Así, para medir el empleo, unas recurren a la explotación de datos de la Encuesta de Población Activa (EPA), y otras reseñan la afiliación a la Seguridad Social sin computar el efecto indirecto en otros sectores.

Canarias, Baleares, Cataluña, Andalucía, Comunidad Valenciana y Madrid reciben más del 90% del aluvión anual de turistas extranjeros

En España, los destinos esencialmente de sol y playa como Canarias, Baleares, Cataluña, Andalucía y Comunidad Valenciana, junto a Madrid, reciben más del 90% del aluvión anual de turistas extranjeros. Pero, en los últimos años las Comunidades de interior y la cornisa cantábrica han desarrollado una oferta basada en nuevos tipos de turismo –de negocios, cultural, rural…– con la que están ganando cuota de mercado.

Muchos analistas, como Teresa Torres y Mercè Sala, de la Universitat de Lleida, remarcan su “gran capacidad de arrastre sobre otras ramas productivas” y su papel clave “tanto en periodos de coyuntura económica favorable como desfavorable”. Otros, como Cuadrado y Arranz (1996), confirman su naturaleza intersectorial, y cifran en 1,64 el efecto multiplicador de la actividad turística sobre el sistema económico español.

analisis-51-2Torres y Sala, en su trabajo de 2008 sobre El turismo como elemento de crecimiento económico en el ámbito español, establecieron el ranking de CC AA a partir de cuatro variables: porcentaje de turistas en cada Comunidad de destino principal, porcentaje de gasto total en dicha Comunidad, y su aportación al PIB y al empleo regional. Según dicho estudio, Baleares y Canarias lideraban la clasificación, seguidas de Cataluña, Andalucía y Comunidad Valenciana, por la “capacidad de arrastre que generaba el turismo” en ellas. En el extremo opuesto, Navarra, Castilla-La Mancha, Extremadura y La Rioja eran las Comunidades en las que el turismo resultaba menos determinante en su crecimiento económico. La conclusión fue que las autonomías con un elevado perfil turístico y muy especializadas tenían su crecimiento económico “íntimamente vinculado al devenir del turismo”. Se beneficiaban de su “efecto multiplicador”, pero corrían más riesgos que Cataluña, Andalucía o Comunidad Valenciana, que tenían la ventaja de aprovechar su efecto de arrastre sin que su crecimiento dependiera excesivamente de él.

En Canarias y Baleares, que recibieron 11,6 millones de visitantes extranjeros cada una en 2015, el turismo es motor principal de su desarrollo regional. Es responsable de más de un tercio de su PIB y su empleo, y esa especialización –como advierten los expertos– conlleva el riesgo de vaivenes en su economía, ante los cambiantes flujos turísticos mundiales.

Cataluña, Andalucía y Comunidad Valenciana reciben también un volumen de visitantes importante (17,4, 9,3 y 6,5 millones en 2015, respectivamente), pero su tejido productivo está más diversificado y su sector turístico, sin perder su potencial dinamizador, tiene un peso del 11% al 13%.

En el resto de Comunidades la actividad turística evoluciona al alza y recortan cuota de mercado a las seis grandes áreas turísticas, incluida Madrid. Es el caso de Cantabria, que ha pasado del 10,2% en 2011 al 10,9% del PIB. Su consejero de Innovación, Industria, Turismo y Comercio, Francisco Martín, explica: “De cada 100 euros gastados en turismo, se generan 25 en otros sectores, y de cada 100 empleos en el sector turístico, se generan 29 en otras actividades. Queremos desarrollar una oferta diversificada, desestacionalizada y novedosa para captar más turismo extranjero”, merced a nuevas conexiones internacionales del Aeropuerto Seve Ballesteros, nuevas rutas marítimas con Reino Unido y la celebración del Año Jubilar Lebaniego en 2017.

EFECTOS DIRECTOS E INDIRECTOS
Los Estudios Impactur, que elabora Exceltur en colaboración con algunas CC AA, calculan el impacto directo e indirecto del turismo en las economías regionales.

En Baleares, según el estudio de 2014, la actividad turística directa (negocios en contacto con el turista: hoteles, restaurantes, agencias de viajes, rent-a-car…) aporta un 32,9% al PIB regional y un 24% del empleo en las islas. Además genera, a través de otras ramas de actividad (proveedores de bienes y servicios como alimentos y bebidas, luz , gas, empresas textiles…), otro 11,9% del PIB y el 8% del empleo regional.

La OMT estima que las llegadas de turistas internacionales crecerán a un ritmo del 3,3% anual hasta alcanzar los 1.800 millones en 2030

En Canarias el peso del turismo es mayor. Genera directamente el 20,9% del PIB y el 24,8% del empleo canario; e, indirectamente, otro 10,5% del PIB y 11,1% de los empleos.

En la Comunidad Valenciana, en 2010, el turismo generó el 12,6% del PIB regional, un 10,1% directamente, y otro 2,5% a través de otras actividades. Y en empleo, el turismo mantenía el 11,3% de los ocupados en la Comunidad de manera directa y otro 2,1% indirectamente.

En la Comunidad de Madrid, su Cuenta Satélite 2010 cifra el peso directo del turismo en un 5,3% (6,5% con metodología Exceltur) pero, sumada su incidencia indirecta, el sector generaría el 17,6% del PIB madrileño y el 13,1% de los empleos totales (5,8% directos).

En Galicia, la actividad turística generó directamente en 2014 el 7,8% del PIB regional y el 8,9% de su empleo total; e, indirectamente, otro 3,3% y 3,1%, respectivamente.

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En Cantabria el turismo aporta en total el 10,9% del PIB y el 11,4% del empleo. El sector produce directamente el 8,7% del PIB, y ocupa al 8,8% de los empleados en la Comunidad. En Murcia, en 2013, aportaba el 10,1% del PIB regional (7,8% directamente) y el 10,2% del empleo (8,6% directamente) y sus previsiones son alcanzar el 12% del PIB en 2019. Y en La Rioja (2013), la actividad turística ha crecido el 11,4% en cuatro años, hasta el 9,8% del PIB regional (2,4% de forma indirecta) y 10,3% de su empleo total (2,2% indirectos).

CAMBIO DE CORRIENTES EN EL MUNDO
Las perspectivas del sector turístico son inmejorables. La OMT estima que las llegadas de turistas internacionales crecerán a un ritmo del 3,3% anual hasta alcanzar los 1.800 millones en 2030, frente a los 1.184 millones de turistas internacionales de 2015, cifra a la que habría que sumar los 5.500 millones de turistas domésticos.

Y fue el año pasado un periodo de récords constantes en todo el mundo: un crecimiento del 4,4% de media, con Europa subiendo un 5% (especialmente la Central, la del Este y la del Norte y algo menos la Occidental, más madura), América un 4,9% y Asia-Pacífico, un 4,8%, mientras África recibió menos visitantes por sus problemas de inseguridad.

El sector sigue ganando peso y será fundamental para el PIB y el empleo de los países. Pero el informe de la OMT Tourism Towards 2030, alerta de cambios en las corrientes turísticas. Estima que las llegadas a destinos de las economías emergentes (en Asia, América Latina, Europa Central y Oriental, Oriente Medio, África…) doblarán su ritmo de crecimiento (+4,4% al año) respecto a los destinos de las economías avanzadas (+2,2% al año). Fruto de ese giro hacia nuevos destinos, “en 2030, el 57% de las llegadas internacionales se registrarán en destinos emergentes y el 43% en las economías avanzadas”, frente al 30% y el 70% que recibían ambas zonas en 1980. Es un aviso para navegantes.