Isabel María Oliver, secretaria de Estado de Turismo

“Hemos vuelto a poner sobre la mesa y a abordar problemas que no se habían tocado desde hacía tiempo”

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Sostenibilidad, participación público-privada, mayor atención al gasto del turista y no tanto a su número total… Pero también una mejora de las condiciones laborales de los trabajadores del sector y retomar el contacto con las Comunidades Autónomas. Oliver repasa y da las claves de los próximos pasos de su Secretaría en esta entrevista para SAVIA.

Por Ana Delgado. Fotos: Jacobo Medrano

Licenciada en Ciencias Biológicas y política por vocación, Isabel María Oliver (1961) llegó a la Secretaría de Turismo del Gobierno español (dependiente del Ministerio de Industria y Turismo de Reyes Maroto) en junio de 2018 tras su paso, de 2007 a 2011, por la Consejería de Economía y Turismo del Consell de Mallorca. Su primera acción fue la creación de mesas de trabajo con los diferentes actores del sector. En su ánimo está convertir España en una auténtica red de destinos inteligentes en la que la información pueda compartirse para solucionar problemas y alentar futuros proyectos.

¿Se ve la realidad turística con una perspectiva diferente desde un cargo de responsabilidad estatal?
Veo una España turísticamente fuerte, con unas Comunidades Autónomas en las que, en general, se trabaja bien el turismo. Esta industria tiene diferente fuerza en unos territorios y en otros pero, en conjunto, España está muy bien posicionada.

¿La industria turística española goza de la buena salud que normalmente se presupone?
Afortunadamente, el turismo funciona bien en nuestro país. Pero no funciona solo. Las Administraciones tenemos que hacer nuestra labor. Las Comunidades Autónomas tienen competencias muy importantes en materia turística y urbanística, pero el turismo también necesita el apoyo del Gobierno, y nosotros nos pusimos a ello nada más llegar. Encontramos una Secretaría de Estado con poco músculo, aletargada. Por eso empezamos a hacer lo que se entiende que ha de hacer el Gobierno: emprender cuanto antes las medidas de coordinación y comunicación necesarias para, en colaboración con las Comunidades Autónomas, abordar los problemas y buscar las soluciones.

"El turismo es una fuente de riqueza y también ha de ser una fuente de cohesión social"

¿Y cuáles van a ser las prioridades en su gestión?
La prioridad más inmediata ha sido la de restablecer ese contacto que se había interrumpido con las Comunidades Autónomas. A partir de ahí, hemos puesto en funcionamiento mesas de trabajo sobre temas concretos que preocupaban a las Comunidades, como son los alquileres turísticos, la promoción, las estadísticas, las transposiciones de normativas europeas… Hemos vuelto a abordar problemas que ya estaban encima de la mesa, pero que no se habían tocado desde hacía tiempo. Hemos establecido contactos con diferentes operadores del sector: guías turísticos, turoperadores, asociaciones, plataformas diversas… Todo ello, con el ánimo de escuchar sus problemas para ser capaces de plantear respuestas.

El pasado mes de julio España recibió casi un 5% menos de turistas internacionales que en la misma fecha del año anterior. ¿Cómo valoran este descenso?
La ligera caída del turismo internacional era esperada. Nuestros mercados de la cuenca mediterránea, competidores directos, se han estado recuperando de los problemas que tenían, con lo que se han abierto mercados que en la temporada anterior habían estado mucho más cerrados. Ha habido una redistribución de los flujos turísticos que ha hecho que vayamos a acabar el año con un 0,8% menos de turistas internacionales, pero la parte que es importante destacar, y creo que es con la que nos tenemos que quedar, es que, con un 0,8% menos de visitantes, tenemos un aumento del 3% del gasto. Esa es la cifra importante y, claramente, el camino a seguir.

En los últimos años ha habido un encendido debate sobre la precariedad laboral en España, y en el sector turismo en particular. ¿Es una situación que le preocupa? ¿Cómo se puede revertir?
Desde el Gobierno del Estado esta es, sin duda alguna, una de las grandes prioridades: la mejora de las condiciones de los trabajadores, del empleo y de los salarios, por supuesto. Si hablamos de un sector turístico de calidad, si trabajamos para un turismo de calidad, es evidente que es necesario un empleo de calidad. En este sentido, desde el Ministerio de Trabajo se avanza con la Mesa por la Calidad del Empleo en el Sector de Hostelería y con el Plan Director por un Trabajo Digno. En ambos casos se trata de mejorar la calidad en los puestos de trabajo, de reconocer las enfermedades profesionales y de continuar mejorando las relaciones laborales de todos los trabajadores y, concretamente en el ámbito que nos ocupa, el sector turístico.

EL PROYECTO DIGITUR
Una de las iniciativas promovidas por la Secretaría de Estado de Turismo, con Segittur y la colaboración de Exceltur, es DigiTUR. Su propósito es dar un impulso a la transformación digital de los destinos turísticos, en el marco de la Red de Destinos Turísticos Inteligentes (DTI). De esta forma, se quieren aprovechar las soluciones de las nuevas herramientas digitales para dar una respuesta a los problemas actuales y a los que puedan surgir en el futuro. DigiTUR pretende convertirse en un punto de encuentro continuo entre los gestores de los destinos, las empresas turísticas y los proveedores tecnológicos.

El desarrollo del turismo genera un equilibrio complicado en el caso de determinados destinos maduros que no siempre atraen un turismo de calidad, y también en el de los destinos masificados. ¿Cómo se puede compatibilizar la explotación turística del destino y el desarrollo de un modelo de turismo sostenible?
Yo creo que la línea a trabajar es el producto: trabajar las instalaciones, trabajar la oferta, trabajar el destino… Y esto se ha de hacer de manera conjunta entre los empresarios turísticos y el sector público (Comunidades Autónomas, Ayuntamientos y Estado), porque todos tienen que aportar algo en este terreno. Una oferta de calidad se debe desarrollar en un territorio cuidado, que tenga en cuenta todos los pilares de la sostenibilidad: social, medioambiental, económica… Y eso requiere inversiones públicas y privadas y una apuesta por una oferta de calidad. Es algo que están abordando ya muchos destinos maduros, o pioneros, como a mí me gusta llamarlos… Este es el camino a seguir y, una vez empezado, vamos a incidir en ello. Es muy fácil recortar presupuestos y muy difícil aumentarlos, eso lo sabemos todos. Pero tanto el compromiso de la ministra como el mío están en esa línea de apoyo.

El sector reclama desde hace tiempo un plan de competitividad global. ¿Ha llegado el momento de abordarlo? ¿Sobre qué bases concretas debería apoyarse?
Yo creo que la clave está en la sostenibilidad en todas sus vertientes: económica, social y medioambiental. No se puede entender un desarrollo turístico que no tenga en cuenta estos tres aspectos. El turismo es una fuente de riqueza, y también ha de ser una fuente de cohesión social y de distribución de esa riqueza por los territorios.

¿La presencia masiva de la pyme y de la micropyme en el sector dificulta el camino en este esfuerzo por mejorar la competitividad?
Hay estudios que demuestran que, para ser más competitivos, sería interesante contar con empresas de mayor tamaño. Pero en España tenemos un panorama bastante heterogéneo; no hay que olvidar que, concretamente en nuestra industria, contamos con algunos de los líderes mundiales en los ámbitos de la hostelería o la tecnología junto con empresas familiares mucho más pequeñas. Debemos trabajar la competitividad sobre todo en el caso de estas últimas, y me consta que desde el Ministerio de Economía y Empresa se trabaja en ello.

Las grandes empresas del sector suelen afrontar otro desafío importante: la dependencia de la buena marcha o no de la campaña de verano en España…
Sí, pero por eso es tan importante trabajar otro tipo de oferta, de producto, que no sea solo sol y playa: productos que se puedan disfrutar independientemente de la estación del año o del clima. Estamos pensando en enoturismo, gastronomía, deporte, compras… La idea es esta, y en términos generales se está trabajando bien: ya hay Comunidades que están consiguiendo alargar la temporada tanto al principio como al final. Hay que trabajar sobre la oferta: es algo necesario y que funciona.

Ha mencionado anteriormente la sostenibilidad medioambiental. ¿Percibe una voluntad real de la industria para avanzar en esa línea?
Pienso que sí. Mi percepción es que nuestros empresarios y las Comunidades Autónomas tienen muy claro que el futuro… no el futuro, el presente pasa por la sostenibilidad medioambiental. Tenemos que tener en cuenta que la materia prima del turismo es el territorio; debemos preservarlo, conservarlo y usarlo de forma racional para que las generaciones futuras también puedan disponer de él y disfrutarlo.

El tráfico terrestre para viajeros, el alojamiento urbano o los servicios de guías turísticos se sienten amenazados por grandes empresas de la llamada economía colaborativa, en muchos casos regulado autonómicamente. ¿No hay posibilidad de crear un marco normativo más homogéneo?
La economía colaborativa está también sujeta a la normativa europea, que condiciona muchísimo. Si se quiere regular en el ámbito general, hay que empezar por el ámbito europeo. Estamos hablando con la comisión encargada de este tema. No es sencillo, pero yo creo que lo más apropiado, y lo ideal, sería una normativa europea. Cada Comunidad tiene sus competencias específicas en turismo y movilidad pero, aun así, en este caso es especialmente importante el marco normativo europeo.

Centrándonos en la regulación del alquiler turístico: ¿en qué modificaciones de la LAU (Ley de Arrendamientos Urbanos) se trabaja para controlar una expansión que gentrifica barrios enteros?
Fomento está trabajando en una serie de medidas para paliar este fenómeno y aumentar el alquiler de larga duración haciéndolo tanto o más atractivo que el alquiler turístico. En este sentido están elaborando un borrador que introducirá incentivos y bonificaciones para que la gentrificación no se dé en los centros históricos.

¿Ecotasa sí o ecotasa no? ¿Cuál es su opinión?
Cada Comunidad Autónoma es una realidad política, económica y social distinta. Este es un tema que es de la competencia de ellas y cada una lo valora según su situación, su nivel de necesidades, su afluencia turística…

"Si hablamos de un sector turístico de calidad, es necesario un empleo de calidad"

Y de acuerdo con su experiencia, en el caso de Baleares, ¿la ecotasa es positiva?
Bueno, para el año que viene tienen presupuestado 102 millones de euros que podrán invertir en turismo…

¿Cuáles son sus prioridades sobre la agenda digital?
Uno de los proyectos más interesantes es la Red de Destinos Turísticos Inteligentes, que constituimos en octubre en colaboración con Segittur; hay ya 70 ciudades españolas adheridas. También trabajamos con empresas con el objeto de elaborar un catálogo con las iniciativas más novedosas en cada destino y que las ciudades puedan tener acceso a ese enorme abanico de avances tecnológicos que ofrecen las ciudades y las Comunidades. La oferta tecnológica es muy amplia, y a veces cuesta discernir cuál es el camino más indicado según las características o necesidades del destino. Por eso también contamos con una oficina técnica que asesore y esté al lado de los responsables en la elección de las mejores iniciativas.

Durante su mandato, ¿qué contribución principal le gustaría hacer a la industria turística española?
Me gustaría que todos sus actores dijeran que encontraron siempre abierta la puerta de esta Secretaría de Estado, porque es cierto. Y, por supuesto, poder contribuir a la mejora de esta maravillosa industria.