Zurab Pololikashvili, secretario general de la OMT

“El reto que tiene España es ser el ejemplo para otros países”

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El nuevo secretario general de la Organización Mundial de Turismo, que agrupa a 156 países, prioriza la educación y la innovación como ejes transversales de su acción, y abre la puerta a nuevas incorporaciones y al papel del turismo como diplomacia blanda para la resolución de conflictos.

Por Ana Rosa Maza. Fotos: Jacobo Medrano

Tras algo más de seis meses como máximo responsable de la Organización Mundial de Turismo (OMT), Zurab Pololikashvili se presenta sereno y entusiasmado ante los muchos retos que lanza el turismo a la sociedad y a la propia organización que preside. Pololikashvili, que fue embajador de Georgia en España hasta el momento de su elección y tiene también una amplia experiencia en el sector financiero y bancario, apuesta por la innovación y la educación a partes iguales. Quiere una mayor cercanía con todos los países miembros e incorporar a nuevos estados para sumarse a un sector que no deja de crecer.

¿Cómo ha sido la incorporación al frente de la OMT? ¿Cuál es el legado que recoge y qué propuesta tiene para los próximos años?
Desde enero creo que han pasado muchas cosas, ya que hemos activado nuevas líneas de trabajo y hemos formado un nuevo equipo que se ha presentado en San Sebastián durante la reunión del Consejo Ejecutivo. Quiero apostar por la educación y por el acercamiento a los países miembros, por escuchar las necesidades de los 156 que forman parte de la OMT. Durante los primeros días de mi llegada, coincidiendo con Fitur, tuvimos la oportunidad de encontrarnos con casi 50 países, de hablar con sus ministros e intercambiar los planes que teníamos nosotros y ellos. En concreto, hemos empezado un plan estratégico de desarrollo turístico para África, que se ha aprobado en Nigeria con tiempos y acciones concretas; estoy seguro de que será un proyecto muy exitoso. Por otro lado, creo que desarrollar el turismo es imposible si no hay una buena base en educación y en emprendimiento, por lo que estamos planeando abrir centros educativos regionales e innovar. Queremos hacer centros de innovación en todo el mundo, apoyando a los países para atraer emprendedores y proyectos. Existen pocos hubs para innovación en turismo y hay muchas empresas que quieren apostar por nuevos proyectos.

"Creo que desarrollar el turismo es imposible si no hay una buena base en educación y en emprendimiento"

En una de sus primeras entrevistas afirmó tener entre sus metas impulsar la incorporación de más países al universo de la OMT…
Durante los últimos 10 años, la organización ha dejado de lado a países muy importantes donde el turismo está muy desarrollado, como Canadá, Estados Unidos, Australia o Reino Unido, y la idea es volver a atraer a naciones tan grandes y con tanta experiencia y potencia económica para tenerlos con nosotros. Contamos con un plan para saber dónde y cuándo hablar con estos países y otros nuevos como, por ejemplo, los bálticos y escandinavos, que no están en el Consejo Ejecutivo, por lo que ese sería uno de nuestros objetivos. Hemos empezado a trabajar con embajadas y ministerios y planeado algunas visitas oficiales a dichos países. Soy muy optimista.

TURISMO RURAL, EL FUTURO DEL TURISMO
Al hablar de segmentos, es indudable pensar en cultura, gastronomía o etnoturismo pero, al mismo tiempo, se debe matizar que “la segmentación tiene sus límites”. Según el secretario general de la OMT, “hay que fijarse en la tendencia subyacente, en que el turismo es un buen reflejo de la marcha de la economía, que ha dejado de ser un bien de lujo y que cada vez es más accesible”. Mirando al futuro más próximo, Zurab Pololikashvili está convencido de que el turismo rural tiene recorrido en cualquier país: “Cuando hablamos de turismo rural, estamos hablando de nuevos destinos turísticos y hay millones en todo el mundo. Lo que la gente está buscando son sitios cercanos, tranquilos, rurales, auténticos, naturales y ecológicos. Este sería el futuro del turismo”.

Otra de sus prioridades está en atender las necesidades de sus Estados miembros. ¿Cómo se puede calibrar el liderazgo del turismo como actividad económica en todo el mundo a la vez que se atienden los retos específicos de los países y se gestiona la incorporación de nuevos Estados a la organización?
Cada país tiene rasgos específicos. Estamos analizando necesidades y organizando proyectos concretos para saber dónde incidir. Hay países que necesitan ser más activos en temas de marketing y promoción; otros, en la operación técnica, y queremos adaptarnos para poder apoyarles. Igualmente, hay otros países que presentan desafíos en medio ambiente, en seguridad, en asuntos de visados y accesibilidad. Queremos conectar África con Latinoamérica y, a su vez, estos dos grandes mercados con Europa, India o China.

El turismo como actividad económica es una de las que más empleo genera en todo el mundo y cada año se contabilizan más viajeros internacionales. ¿Cómo se conjuga la gestión del turismo como actividad responsable, sostenible y respetuosa con el medio ambiente?
El turismo está creciendo muy rápidamente. El año pasado tuvimos 1.300 millones de viajeros en todo el mundo y, si se observan las previsiones del Banco Mundial, la economía va a crecer un 3%, lo que significa que el numero de viajeros crecerá automáticamente. Nuestro objetivo es mantener el equilibrio entre crecimiento, cuidado de la naturaleza y mantenimiento de la sostenibilidad. Además, no hay que olvidar que, a veces, el turismo masivo afecta al patrimonio cultural, por lo que hemos acordado con la Unesco realizar proyectos conjuntos para protegerlo.

"Hay ciudades que no quieren más turistas y eso no nos gusta, honestamente"

Medio ambiente viene acompañado de tecnología y seguridad. ¿Qué nivel de prioridad otorgaría a cada uno de estos retos? ¿Cuáles son las principales políticas que se están impulsando para acometerlos?
No priorizaría ninguno de los elementos sobre los otros: los tres se desarrollan en paralelo junto a la educación. Es imposible desarrollar ningún sector, empresa o actividad sin educación. Tampoco hay que olvidar que el hecho de aumentar el número de puestos de trabajo es lo más importante y también nuestra prioridad: una de cada diez personas está trabajando en el sector turístico, pero necesitamos un sector competitivo, innovador y sostenible.

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En una entrevista concedida a esta revista, su antecesor mostraba su preocupación por la colisión entre los esfuerzos por garantizar la seguridad y una posible vulneración de las políticas de apertura y movilidad entre fronteras. Decía echar de menos más cooperación, compartir inteligencias y tender manos a nuestros vecinos. ¿Qué se ha aprendido al respecto en los últimos años?
Desafortunadamente, a día de hoy, la seguridad afecta bastante al turismo. Cada país tiene su política exterior y la nuestra es que la movilidad tienda a ser más accesible, sin barreras o visados. Sin embargo, debemos analizar país por país; cada uno de ellos cuenta con unos valores y unas políticas determinadas con las naciones vecinas, y es ahí donde debemos poner el foco de la evaluación al lado de los gobiernos y ver cómo se podría conseguir un turismo seguro, sin contratiempos y sostenible. Queremos lograr que el turismo sirva para construir paz en las regiones. De hecho, hay muchos ejemplos de cómo esta actividad ha ayudado a mejorar las relaciones entre países vecinos.

¿Qué retos sigue teniendo España ante una demanda creciente de visitas internacionales? ¿Cuáles serían nuestras fortalezas?
España es uno de los países más desarrollados en infraestructuras: se han incrementado las inversiones privadas, así como su naturaleza y diversificación. Es un país que tiene casi todo lo que necesita un turista, entre ello, por supuesto, cultura, historia y tradición. Todo esto hace de él un territorio al que llegan más de 80 millones de visitantes, con crecimiento todos los años. El reto que tiene es ser el ejemplo para otros, ya que es un país que siempre ha sabido diversificar, liderando transformaciones tierra adentro, sabiendo que el sol y playa es un atractivo para mucha gente pero que hay mucho más. Otra cosa buena de España es que mucha gente repite, algo que también sucede con Portugal.

DIPLOMACIA A TRAVÉS DEL TURISMO
El secretario general de la OMT no duda del efecto conciliador y pacificador del turismo. Es un hecho que ha servido para regularizar las relaciones entre países que, aún siendo vecinos, tenían abierto un conflicto de tipo diplomático: es la clásica llamada a la diplomacia blanda con un fuerte impacto. Colombia sería otro ejemplo muy interesante: “El hecho de incluir el turismo en la construcción de su marca país elevó la categoría política de esta actividad, ayudando a muchas cosas”, explica Pololikashvili. Hoy, una vez firmado el acuerdo de paz y en toda su implementación, el turismo es un elemento importante: “Hace 10 años, Colombia era percibido como un país muy peligroso, nada turístico. Sin embargo, se ha convertido en uno de los destinos más importantes en todo el mundo, apostando por el desarrollo de infraestructuras y servicios”, señala. Otro ejemplo actual al que se refiere el secretario general de la OMT son las relaciones entre Corea del Norte y Corea del Sur. “Tendremos que ver cómo el turismo puede influir en la resolución de un conflicto de tantos años”.

Hablemos de los pisos turísticos: ¿cómo regular este asunto y cómo gestionar los problemas derivados de la saturación turística que están experimentando los centros de muchas ciudades europeas?
Hay que analizarlo caso por caso. Esas empresas son modelos de negocio nuevos, que nadie puede parar, pero sí se pueden regular. Cómo hacerlo es una tarea de los gobiernos locales que deben analizarla. Cuando hablamos de regularizar no hablamos de detener cualquier modo de emprendimiento, pero sí hay que buscar el equilibrio. Estamos preparando unas recomendaciones que publicaremos en otoño en las que daremos nuestra opinión a los gobiernos; otra cosa es cómo ellos lo vean y si lo ejecutarán. Hay ciudades que no quieren más turistas y eso no nos gusta, honestamente. Por el contrario, hay ciudades que quieren que les visiten más turistas. Hay que buscar el equilibrio.

La última Comisión Regional de la OMT en las Américas se focalizó en el empoderamiento de la mujer. ¿Cómo van a favorecer la incorporación de la mujer a puestos de responsabilidad?
Fue la primera cumbre que organizamos sobre este tema. Tuvimos unos 600 invitados y la participación fue muy interesante. Nuestra idea es dar más protagonismo y liderazgo a las mujeres en el sector turístico. El turismo no vive de espaldas a la sociedad aunque haya ciertos retrasos pero, no obstante, el turismo es uno de los sectores económicos que más se acerca, que más cierra esa brecha.

"Respecto al protagonismo y liderazgo de las mujeres, el turismo es uno de los sectores económicos que más se acerca, que más cierra esa brecha"

¿Qué destacaría del II Congreso Mundial de la OMT de Destinos Turísticos Inteligentes que se ha celebrado en junio en Oviedo?
Ha sido un placer participar en este foro, la segunda conferencia para ciudades inteligentes. Este tipo de eventos los aprovechamos para dar espacio a los países y a profesionales para que compartan sus experiencias, surgen nuevas ideas y conectividades. Hemos reunido a un buen número de ponentes que nos han expuesto su visión, sus ideas y se ha propiciado un networking amplio entre los asistentes.