Hoteles con alma de ‘celebrity’

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La cabaña en Belice que Coppola compró en 1993 y convirtió en un hotel de 20 habitaciones.
Estrellas del cine, cantantes y deportistas dejan su impronta en establecimientos desconocidos repartidos por todo el planeta.

Por Laura Carrera

Harry el Sucio ya le había encumbrado al star system: Clint Eastwood había probado las mieles de la dirección y la producción cuando decidió dar el salto a la política. Corría el año 1986 cuando fue elegido alcalde de una pequeña ciudad californiana llamada Carmel-by-the-Sea. Ese mismo año compró Mission Ranch: quería evitar que una de las lecherías más antiguas de la región acabase convertida en condominios. Hoy, la propiedad de Eastwood es un pequeño hotel con 31 habitaciones que evoca el espíritu del edificio original de mediados del siglo XIX.

El legendario actor y director estadounidense no es una rara avis. Estrellas de Hollywood, cantantes y deportistas han hecho sus pinitos en el sector hotelero. Una apuesta que Guildo Seisdedos, profesor de Marketing de IE Business School, asemeja al concepto de patrocinio: “Asociar la imagen de una persona conocida a un establecimiento es la forma más eficaz de transmitir valores; el riesgo es que, en algún momento, esa asociación entre en conflicto con la imagen que quiero transmitir”. Así es la evolución: “Cuando eres pequeño, necesitas conseguir notoriedad y luego ya se decide qué valores se transmitirán a través de impactos de alta calidad. En el sector hotelero, donde la digitalización y la segmentación son los drivers, el reconocimiento viene de las redes sociales y de las recomendaciones”.

UN EJEMPLO ESPAÑOL
“Es más fácil criticar a una cadena con ojos y cara, pero también enamorar”. Lo dice Kike Sarasola, exjinete e imagen de Room Mate. Cuando arrancaba el proyecto, le plantearon: “¿Quieres competir con ojos y cara? En caso afirmativo, ¿quién será la imagen?”. Para un admirador de Apple, Virgin o Microsoft, la respuesta estaba clara: “Yo”. No se arrepiente: “Al principio, algunos dijeron que eran hoteles para gays. Lo soy yo, no la cadena, que lo que transmite es algo que va mucho más allá; es una filosofía de vida y eso es lo que atrae a los clientes”. Con los años, “la compañía ya habla por sí sola al 100%, no me necesita”, dice Sarasola, que abre la puerta a ocupar un segundo plano algún día. Del otro lado de la balanza, Víctor Morales, director del Hotel Room Mate Óscar, asegura que Sarasola es el mejor embajador. Al establecimiento que dirige, admite, “vienen muchos clientes que le reconocen y quieren hacerse una foto con él, pero no recibimos un perfil específico por tenerle detrás de la cadena; hay mucha variedad y no nos limita; al contrario, genera más interés”.

En este caso, la filosofía marketiniana se incumple. La fama de sus propietarios apenas se deja notar en sus hoteles, oasis que aspiran a preservar su legado y a brillar con luz propia. Hugh Jackman, Robert de Niro, Gloria Estefan, Robert Redford, Olivia Newton-John, Elizabeth Hurley, Francis Ford Coppola, Richard Gere… SAVIA revela el secreto mejor guardado de las celebrities.

BLANCANEAUX LODGE
San Ignacio, Belice
El aclamado director de cine Francis Ford Coppola (El Padrino o Apocalypse Now) se rindió a los encantos del país centroamericano en su primera visita, a principios de los 80. Compró una cabaña abandonada y, en 1993, la abrió al público como hotel de 20 habitaciones. Tiene otros alojamientos en Belice (Turtle Inn), Guatemala (La Lancha) y Argentina (Jardín Escondido), y el Palazzo Margherita, en Bernalda (Italia), la ciudad de la que era originario su abuelo.

THE GREENWICH
Nueva York, EE UU
Robert De Niro se encargó personalmente del diseño y de esbozar el concepto de su hotel boutique en el área de Tribeca. Calidez e intimidad era su mantra. La apuesta del actor va más allá: lanzó junto al chef Nobu Matsuhisa y el productor Meir Teper la cadena hotelera Nobu, que acaba de instalarse en Marbella. Barcelona será su siguiente objetivo en España (también está en Ibiza). Nobu prevé alcanzar 15 establecimientos en 2020.

THE CROMLIX
Cromlix, Reino Unido
El tenista Andy Murray también volvió a sus orígenes para probar suerte en el sector hotelero. Compró el Cromlix, muy cerca de su ciudad natal (Dunblane, en Escocia), con el propósito de devolver la gloria a las estancias en el campo. Reabierto en 2014, tiene una decena de habitaciones (cinco de ellas suites) y, en un guiño a su dueño, una pista de tenis con los colores de Wimbledon.

BEDFORD POST INN
Bedford, EE UU
Fonda de ocho habitaciones con el sello de exclusividad Relais & Chateaux, fue una residencia de estilo colonial holandés construida en torno a 1760. Hotel a principios del siglo XX, el galán de Pretty Woman salió en su rescate para evitar su deterioro. Richard Gere, residente de Westchester (el condado neoyorquino en el que se encuentra Bedford), convirtió el hotel en un lugar para disfrutar de la naturaleza, pero también en un epicentro del yoga y la meditación.

PESTANA CR7 FUNCHAL
Madeira, Portugal
Cristiano Ronaldo estrenó en 2017 su primer hotel en su ciudad natal: Funchal. En alianza con la cadena lusa Pestana, el jugador del Real Madrid eligió el puerto para su establecimiento de 49 habitaciones. Lisboa, Madrid y Nueva York serán sus siguientes destinos. Su rival en el Barcelona, Leo Messi, también ha hecho sus pinitos de la mano de la cadena Majestic.

CLARENCE HOTEL
Dublín, Irlanda
Bono y The Edge, iconos de la banda de rock U2, compraron en 2016 el Clarence Hotel, de cuatro estrellas, en una operación fuera de mercado. Junto al constructor Paddy McKillen, habían intentado comprar durante años un establecimiento que se cruzó en su camino en 1992, cuando lo adquirió un grupo de inversores en el que participaban.

SUNDANCE MOUNTAIN RESORT
Sundance, EE UU
Robert Redford fundó el Sundance Institute en 1981 para promover la llegada de nuevos talentos a la esfera cinematográfica estadounidense. Ese año invitó a 10 voces emergentes al Sundance Resort, en las montañas de Utah, en un movimiento que cristalizó en uno de los principales festivales de cine independiente. El hotel de cien habitaciones que Redford compró en 1969 aún conserva su esencia.