La paz en Colombia

LA GRAN OPORTUNIDAD PARA EL TURISMO

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El espectacular cabo de San Juan de la Guía, en el Parque nacional de Tayrona.
El espectacular cabo de San Juan de la Guía, en el Parque Nacional de Tayrona.
La inminente firma del proceso que pone fin a la violencia entre el Gobierno y las FARC dará un nuevo impulso al sector en uno de los países más diversos natural y culturalmente del planeta.

Por: Nazaret Castro

Solo las personas valientes pueden asumir un reto tan grande como buscar la paz. El sector del turismo le agradece su compromiso”. Con estas palabras, el pasado mes de septiembre el secretario general de la Organización Mundial del Turismo (OMT), Taleb Rifai, se dirigía al presidente colombiano, Juan Manuel Santos, para dar su respaldo al proceso de paz entre el Gobierno y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), una guerrilla con 60 años de existencia. Se espera que la decisión sea un estímulo económico de primer orden, en un momento en el que las cifras macroeconómicas favorecen al país andino, y el sector turístico está llamado a ser uno de los principales beneficiados. Así lo sintetizó Rifai: “Si el sector ha mejorado tanto en los últimos ocho años, aun en medio del conflicto armado, imaginen todo lo que pasará cuando llegue la paz”. Santos, por su parte, no se cansa de subrayar que el turismo es una apuesta estratégica para el desarrollo de Colombia.

El fin de las hostilidades no hará sino ahondar en una tendencia que no es nueva. Según cifras de la OMT, el sector turismo en Colombia ha tenido un crecimiento promedio del 12,7% anual desde 2005, casi tres veces más que el mundial. El pasado año llegaron al país 4,4 millones de viajeros internacionales, un 16% más que el año anterior, según el Ministerio de Comercio y de Migración del país hispanoamericano. El turismo es ya su cuarto generador de divisas, solo por detrás del café, las flores y el banano. “El proceso de paz se suma al conjunto de aspectos positivos del país que, desde ProColombia, promocionamos a su alrededor”, explica a SAVIA María Claudia Lacouture, presidenta de este organismo dedicado a la promoción del país, sus exportaciones y el turismo.

Según el Departamento Nacional de Planeación (DNP), la paz supondrá un crecimiento adicional de entre el 1,1% y el 1,9% del PIB

Lo cierto es que la imagen de Colombia como un país inseguro y peligroso, que frenó durante los años 80 y 90 el desarrollo del turismo, comienza a resquebrajarse; por eso la exitosa campaña El riesgo es que te quieras quedar dio paso al eslogan Colombia es realismo mágico. “En momentos en los que existía una percepción generalizada de inseguridad, el mensaje apuntó a superar la idea del riesgo. Ahora la situación es distinta porque el país es reconocido como un emergente de gran proyección, un destino diverso por descubrir y de experiencias únicas”, señala Lacouture. “Ahora se trata de contarle al mundo que el país es naturaleza (agroturismo, avistamiento de aves y ballenas); aventura (buceo y deportes extremos); sol y playa; experiencias náuticas (cruceros marítimos y fluviales); cultura (eventos religiosos, ferias, fiestas, sitios arqueológicos); y que también es un destino para los negocios, con congresos, convenciones, eventos…”, apunta Lacouture.

Obra de Fernando Botero en el Museo de Antioquia (Medellín).
Obra de Fernando Botero en el Museo de Antioquia (Medellín).

MÁS DESTINOS Y ACTIVIDADES
La estrategia de ProColombia, que se está trabajando en colaboración con instituciones públicas locales y regionales, así como con empresarios hoteleros, aerolíneas y puertos, apunta a profundizar esa tendencia hacia la diversificación de destinos y actividades. Por una parte, se están promocionando lugares que hasta hace pocos años no eran ofertados para el turista extranjero, como las regiones del Huila, La Guajira y el Meta. Por otra parte, se trata de promocionar nichos cada vez más específicos en los destinos consolidados, capaces de atraer a viajeros especializados con mayor capacidad de gasto.

En cuanto a mercados prioritarios, ProColombia sitúa a España junto a Estados Unidos, México, Ecuador, Perú, Brasil, Chile, Argentina y Alemania; algo lógico si se tiene en cuenta que de estos nueve países procede más del 60% de los turistas que llegan al país sudamericano.

Las cifras macroeconómicas acompañan: según el FMI, Colombia es, junto a Perú, la nación que más creció en Hispanoamérica, muy por encima de la media regional. El Banco Mundial ha llegado a afirmar que Colombia es el mejor país de la zona para invertir, por delante de México o Chile. Y todo podría ir a mejor: un estudio del Departamento Nacional de Planeación (DNP), organismo público colombiano, concluyó que la firma de la paz entre el Gobierno y las FARC supondrá un crecimiento adicional de entre el 1,1 y el 1,9% del PIB, mientras que la inversión extranjera directa (IED) podría llegar a triplicarse en el largo plazo.

Entre los atractivos del país para la inversión está el desarrollo del mercado financiero y la legislación favorable a la IED, así como la calidad de la mano de obra colombiana, que el IMD World Talent Report de 2015 definió como la tercera más valorada en América Latina. En el caso del turismo, ayuda además el tipo de cambio, que se ha devaluado en el último año en torno al 37% con respecto al dólar, con lo que la capacidad de gasto del turista extranjero es muy superior.

La colonial Cartagena de Indias.
La colonial Cartagena de Indias.

TURISMO CONSCIENTE Y SOSTENIBLE
El turismo no solo puede ser uno de los sectores que activen la economía del país en el medio y largo plazo: es también uno de los rubros que más pueden ayudar a aquellas regiones que han sido más golpeadas por la violencia de los distintos actores armados. “Desde el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, con el apoyo de las entidades territoriales, gremios, empresarios turísticos y universidades, estamos trabajando en la integración de las regiones víctimas del conflicto armado a un mercado incluyente que brinde opciones a las comunidades locales a través de la práctica del turismo consciente y sostenible”, afirma Lacouture.

La presidenta de ProColombia pone como ejemplo el proyecto Turismo, Paz y Convivencia, que ha comenzado a trabajar con las regiones de Ciudad Perdida, en la Sierra Nevada de Santa Marta; el Departamento de Putumayo, en Amazonía; Urabá y El Darién, en Antioquia y el Chocó, y la Sierra de la Macarena, en el Meta. Son todas regiones golpeadas por el paramilitarismo, la guerrilla y el narcotráfico; se trata, al mismo tiempo, de lugares bellísimos que tienen mucho que ofrecer al visitante, y para cuyo desarrollo serán necesarias inversiones públicas y privadas.

Colombia cuenta ya con una incipiente experiencia en el turismo sostenible y comunitario, que pone el énfasis en el respeto por el medio ambiente y la inclusión social de las comunidades que lo habitan. Así, por ejemplo, la agencia Cielo y Tierra, que ofrece en el Departamento de Nariño, en la frontera con Ecuador, la posibilidad de interactuar con las comunidades campesinas y aprender sus prácticas agroecológicas. Otro caso es el de Taironaka, un hotel ecológico en el Caribe, que promueve el desarrollo de las comunidades indígenas kogui.

PROYECTOS ESPAÑOLES
El sector turístico en Colombia abre interesantes oportunidades para la inversión. “Son varios los atractivos; un mercado interno de más de 45 millones de habitantes o una posición geográfica estratégica para exportar a más de 1.500 millones de personas gracias a los 13 acuerdos comerciales vigentes”, señala la presidenta de ProColombia, que subraya la presencia de empresarios españoles en el sector. De acuerdo con FDI Markets, Colombia ha recibido 151 proyectos españoles entre 2003 y 2015, entre ellos los de NH, que en el último año cerró la compra de la cadena colombiana Royal Hoteles, y del Grupo Hotusa, que abrió su primer hotel Exe en Bogotá. También Meliá, AC y Sercotel han apostado por Colombia y continúan su proceso de expansión.