Los pueblos más bellos de España

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Albarracín fue uno de los primeros pueblos en formar parte de la asociación.

España es, con 44, el tercer país del mundo con mayor número de monumentos considerados Patrimonio de la Humanidad. Cuenta con más de 13.000 elementos catalogados como Bien de Interés Cultural, es el territorio con mayor número de Reservas de la Biosfera (49) y dispone de 15 parques nacionales. Además, 15 de sus ciudades gozan del reconocimiento de la Unesco por su riqueza patrimonial, artística y cultural. Pero también tiene otros tesoros: pequeños enclaves extraordinariamente bellos que se muestran al mundo como los pueblos más bonitos del país. Tal catalogación les sirve para hacer oír su voz, reivindicar su presencia en el mapa y, de paso, proyectarse al mundo.

Por J.M. Paredes

La asociación Los pueblos más bonitos de España surgió en 2011 para fomentar, difundir y promocionar turísticamente municipios y núcleos rurales a través de la protección y preservación de su patrimonio cultural y natural. El proyecto se creó a imagen y semejanza de la iniciativa puesta en marcha en Francia en 1982, Les plus beaux villages de France, según explica el presidente y fundador de la entidad española, Francisco Mestre. Una idea que pronto fue replicada en otros países “porque funciona muy bien”, asegura su promotor. De este modo, dice, surgieron entidades similares en Bélgica (1994), Canadá (1998), Italia (2001), Japón (2005), Rumanía (2010) y Alemania (2011).

En España, inicialmente, formaron parte de esta asociación 14 pueblos, que se presentaron por vez primera en la Feria Internacional de Turismo de 2013. Hoy ya cuenta con 79 municipios, tras la incorporación hace solo unas semanas de Bonilla de la Sierra (Ávila); Viniegra de Arriba y Viniegra de Abajo (La Rioja); Tazones (Asturias); Níjar (Almería); Carmona (Cantabria); San Martín de Trevejo (Cáceres); Roda de Isábena (Huesca); Setenil de las Bodegas (Cádiz); Potes (Cantabria) y Bagergue (Lleida). “Nuestro objetivo es alcanzar en siete u ocho años una cifra que se sitúe entre los 120 y los 140 pueblos”, sostiene Mestre.

Algunos pueblos han multiplicado por 10 los turistas en tres años

La comunidad con mayor presencia es Castilla y León, con 20 pueblos, seguida de Andalucía, con 14, y Aragón, con 13. Castilla-La Mancha y Cantabria cuentan con cinco y Extremadura, La Rioja y la Comunidad Valenciana, con cuatro. Asturias aporta tres municipios a la lista y Galicia, dos. Madrid, Baleares, País Vasco, Navarra, Canarias y Cataluña contribuyen con un nombre a la relación. “Al principio fue complicado”, recuerda el alcalde de Medinaceli (Soria), Felipe Utrilla, uno de los primeros que confió en el proyecto. “Los presupuestos de estos pueblos son escasos, pero ahora es una iniciativa que funciona y ha cogido fuerza”.

AUDITORÍA DE CALIDAD
Los pueblos interesados en formar parte de la asociación han de cumplir con dos criterios fundamentales: tener menos de 15.000 habitantes y poseer un patrimonio arquitectónico o natural certificado, además de cursar una petición de adhesión que ha de acompañarse de un acuerdo de la Junta de Gobierno, o deliberación del pleno municipal.

UN MAGNOLIO PARA LA ETERNIDAD
Con motivo de sus primeros cinco años de historia, la asociación rindió homenaje a los municipios que primeramente se incorporaron a ella: Albarracín (Teruel), Ayllón (Segovia), Calaceite (Teruel), Lucainena de las Torres (Almería), Maderuelo (Segovia), Medinaceli (Soria), Mojácar (Almería), Morella (Castellón), Pampaneira (Granada), Peñíscola (Castellón), Puertomingalvo (Teruel), Rubielos de Mora (Teruel), Valderrobres (Teruel) y Valverde de los Arroyos (Guadalajara). Para rendirles tributo, todos los representantes de los pueblos de la asociación se reunieron en Medinaceli y plantaron un pequeño magnolio con un puñado de tierra procedente de cada uno de estos pueblos, un acto simbólico para representar la unión de estos municipios y la defensa de su cultura, tradiciones y futuro.

Junto a esto trámites, se ha de superar también una auditoría de calidad compuesta por más de 40 ítems, entre los que se recogen aspectos relativos a su arquitectura y urbanismo, organización del tráfico rodado, limpieza y cuidado de las fachadas, mantenimiento de las zonas verdes o tratamiento de los espacios públicos (señalización, accesos, alojamientos…). Aunque lo que más se valora es su implicación. “Los vecinos colocan flores y plantas en los balcones, se preocupan más por la limpieza… En definitiva, cuidan todo mucho más para ofrecer la mejor imagen”, refiere el alcalde de Hita (Guadalajara), José Ayuso. “Los vecinos se sienten muy orgullosos y ayudan a su mantenimiento”, confiesa el regidor de Medinaceli.

Para dinamizar la causa común, la asociación, además, promueve diferentes iniciativas, que comienzan con el acto de proclamación a modo de bienvenida oficial. Han instituido también varias fechas señaladas, como es el Día de los Pueblos más Bonitos de España (1 de octubre) o La Noche más Romántica, un evento que se realiza simultáneamente en más de 500 pueblos de España, Francia, Italia y Bélgica.

Su activismo le ha llevado igualmente a organizar festivales etnográficos o el primer Congreso Iberoamericano de los Pueblos más Bonitos del Mundo, que tuvo lugar en Trujillo (Cáceres). España ocupa en estos momentos, hasta 2020, la presidencia de la federación de estos pueblos en todo el mundo.

Con carácter anual también editan una guía oficial de la asociación con información, imágenes y mapas de situación de cada uno de los municipios de esta red. Han creado asimismo una línea de merchandising con productos disponibles en un canal online. Todos los pueblos incluidos en la lista tienen derecho a colocar un cartel a la entrada del municipio con la imagen de la asociación.

Con todo ello han logrado proyectar estas localidades al mundo y despertar (o reforzar) el interés del turismo, principalmente nacional, “aunque podemos presumir de tener cada vez más turistas extranjeros”, dice uno de los regidores. Hay localidades que declaran haber incrementado el turismo de forma muy importante, como Hita que, según su alcalde, ha doblado el número de turistas. O Medinaceli, cuyo regidor manifiesta que se ha notado “muchísimo” el impulso de la asociación, “aproximadamente un 25% cada año”, desvela. “El impacto es brutal y algunos pueblos, en solo tres años, han multiplicado por 10 su número de visitantes”, confirma el presidente de la entidad. En algunos casos, incluso, los pueblos han comenzado a recuperar habitantes, confiesa Mestre.

RENACER DESDE LA BELLEZA
Todos los vecinos de estos pueblos, según refieren sus alcaldes, se muestran encantados en general, pues ese impacto turístico ha repercutido muy positivamente en la economía local, revitalizando en muchos casos la actividad. “Al principio estaban expectantes, pero ahora están muy contentos”, reconoce la alcaldesa de Mirambel (Teruel), María del Carmen Soler. “En un 90% de los casos los vecinos están contentos. Creo que es una de las mejores decisiones que hemos adoptado”, asevera Ayuso.

De hecho han comenzado a crearse nuevas infraestructuras, y no solo de índole turística. También de otro tipo, pues su presencia en el mapa les ha servido para reivindicar mejoras en servicios e infraestructuras y carreteras. Su voz, incluso, llegó al Senado, donde tuvieron la oportunidad de exponer la problemática del mundo rural vinculada a la mejora de los servicios de los municipios y la lucha contra la despoblación que sufre gran parte de estas localidades.

Frenar esta sangría fue, precisamente, lo que más motivó a Mirambel a sumarse a la asociación, según expone su alcaldesa, y también “para tratar de atraer a la gente que pasaba y no hacía parada. Está siendo un revulsivo económico para la comarca, porque favorece a los pueblos de alrededor”.

Pero la actividad de la asociación no se detiene ahí, ya que tienen otros proyectos en cartera como conformar rutas conjuntas que permitan un acción turística concertada, reforzar sus programas locales de actividad o el anhelo de organizar las navidades más bonitas de España, que permita dar a conocer los mejores mercados navideños que se organizan en nuestro país, tal y como se hace en los países centroeuropeos.