Fútbol, una excusa para el viaje

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El turismo se alía con el ‘deporte rey’ para promocionar destinos, diversificar la oferta de ocio y atraer a personas deseosas de vivir en primera persona la emoción de un partido.

Por Paloma Balbín Chamorro

Hasta el 15 de julio, los ojos de medio planeta están puestos en Rusia. No solo Moscú o San Petersburgo, sino también otras ciudades menos conocidas como Nizhni Nóvgorod, Rostov del Don o Volgogrado ocupan miles de minutos en medios de comunicación de todo el mundo. La celebración del Mundial de Fútbol puede ser, si se gestiona de forma adecuada, el escaparate idóneo para mostrar la mejor cara de este gigantesco país euroasiático.

“Rusia es un destino que se está posicionando bien dentro del mercado español, y el número de viajeros con ganas de conocerlo se ha incrementado en los últimos años; el Mundial debería ser una ventana para que muy pronto, quizás ya en 2019 y 2020, se consolide. Habrá que seguir trabajando, pero antes no tenía una infraestructura hotelera potente y ahora sí, lo que será bueno para el futuro”, asegura Marlene Rodríguez, directora de Visit Russia para España, Portugal y América Latina.

Según KPMG, el deporte es, tras el turismo, el concepto que más influye en la marca España

Aunque la relación entre la industria de los viajes y el fútbol no es nueva, ahora la apuesta por afianzarla se ha multiplicado. El nombramiento como embajadores de la Organización Mundial del Turismo (OMT) de los jugadores Fernando Hierro y Lionel Messi o la firma de un convenio de cooperación entre este organismo y el FC Barcelona son buena prueba de ello. “Estoy seguro de que con este acuerdo se abrirán nuevas oportunidades para maximizar la contribución conjunta del turismo y del deporte al desarrollo socioeconómico y a la competitividad de los destinos”, aseveraba Zurab Pololikashvili, secretario general de la OMT.

PEÑAS DEPORTIVAS
Entre las regiones con sólida tradición futbolística, Reino Unido es una de las que se ha tomado más en serio la elaboración de planes a gran escala para sacar provecho de la calidad de sus equipos. La oficina nacional de turismo británico, VisitBritain, elaboró un estudio en el que concluía que, en 2014, más de 800.000 extranjeros asistieron a un encuentro de la Premier League, gastándose en el país 684 millones de libras. Además, si el desembolso promedio de los visitantes es de 636 libras, quienes fueron a un partido añadieron a esa cantidad 219 más. Dadas las buenas cifras, VisitBritain promociona el balompié británico por todo el mundo con la campaña Football is Great y su página web tiene la información necesaria para organizar una experiencia futbolera redonda.

También Portugal, Países Bajos, Austria o cualquier otro lugar en el que juegue el equipo admirado se convierte en objeto de deseo de quienes pretenden disfrutar del fútbol y, a la vez, conocer un sitio nuevo. Este es el caso de Javier Gilgado, hincha madridista que ha estado en esos países de Europa con la excusa de asistir a finales importantes. Su excursión de mayor duración fue en territorio alemán donde, tras un encuentro en Múnich, la peña con la que viajaba diseñó un itinerario por otras ciudades germanas.

Contar con las peñas es una forma habitual de organizar periplos futbolísticos; acostumbran a coordinarse con los clubes y tienen mayor capacidad para evitar problemas. Seguro que muchos aficionados aún recuerdan con enfado cómo varios hoteles de Kiev –donde tuvo lugar la última final de la Liga de Campeones de la UEFA– anulaban sus reservas, hechas tiempo atrás, para volver a ofertar las mismas habitaciones a precios disparatados. “Puedes contratar avión y hotel por tu cuenta; no obstante, es una opción menos segura”, concuerda Gilgado. En cualquier caso, es “más emocionante” un encuentro internacional fuera de casa: en 2019 el Estadio Metropolitano de Madrid acogerá la final de la Liga de Campeones y, “si mi equipo está en ella, intentaré ir por la cercanía, pero no me atrae tanto como vivir ese momento en otra ciudad”, ilustra.

Quienes deciden viajar con el objetivo principal de ver un partido son a menudo “personas que se mueven por el fútbol”, indica Marlene Rodríguez; de hecho, en el caso del Mundial, si no hay interés por él, es mejor elegir otras fechas y ciudades para conocer Rusia”, advierte. Por otro lado, los clientes de Visit Russia para este evento “suelen tener un perfil corporativo: son empresas que quieren invitar a alguien o sortear las entradas entre sus trabajadores. Además, los partidos de las primeras fases tienen mayor demanda entre los latinoamericanos”; quizás a los españoles les apasionan menos “porque aquí hay grandes equipos y bastantes posibilidades de ver encuentros importantes”.

ESTADIOS EMBLEMÁTICOS
La Liga española es reconocida como una de las mejores del orbe, hecho relevante en la imagen del país en el extranjero. Según el estudio Impacto socio-económico del fútbol profesional en España, publicado en 2015 por la consultora KPMG, la población nacional considera que el deporte, con el fútbol a la cabeza, “es el segundo concepto que más influye en la Marca España por detrás del turismo y seguido de la gastronomía y la cultura”. Y las cifras de visitantes de las instalaciones del Real Madrid y del FC Barcelona no dejan lugar a dudas: en 2017, el Tour Bernabéu vendió 1.500.000 entradas (cerca de un 60% a extranjeros), convirtiendo el estadio madrileño en el punto turístico de mayor popularidad de la capital después del Museo del Prado y del Reina Sofía. Por su parte, casi dos millones de personas vivieron en 2016 la Camp Nou Experience e hicieron del coliseo del Barça el segundo punto más visitado de Barcelona, solo por detrás de la Sagrada Familia.

Un paseo por el Museo del Real Madrid despeja la perplejidad que tales dígitos puedan producir: gentes de todas las nacionalidades, algunas ataviadas con la camiseta del equipo, se agolpan ante las 13 copas de Europa, se sientan en el banquillo, pasean por los vestuarios o realizan un viaje virtual en la réplica interactiva del autobús oficial del equipo blanco. En el Camp Nou, el momento cumbre para los turistas se da “cuando recorren el túnel de jugadores hasta el campo: está ambientado con el sonido del estadio en un día de juego y salen emocionados. También es muy popular el espacio dedicado a Messi”, apunta Roger Matas, responsable de los medios de comunicación del museo.

Si los turistas que acuden a Rusia durante el Mundial son sobre todo personas cuyo objetivo es ver un partido, quienes acuden a un museo de fútbol consideran esta experiencia una más de su recorrido por la ciudad. Es habitual la compra de entradas combinadas con las de otros centros de ocio y, según explica Matas, “si bien no hay un perfil específico, al Camp Nou se acercan bastantes familias con niños y muchos extranjeros, sobre todo franceses e ingleses”.

Entre el 27 y el 29 de octubre, Madrid acogerá la celebración de la tercera edición del World Football Summit, congreso de la industria de este deporte que cuenta con el apoyo de Marca España. Al parecer, y según señaló el alto comisionado para la Marca, Carlos Espinosa de los Monteros, “el fútbol español despierta en todo el mundo aprecio, admiración y respeto. Es, en definitiva, un embajador clave”.