Inmaculada Alonso, asesora de viajes de Utópica Travel

151

COMPAÑERAS DE VIAJE. Este espacio presenta a los protagonistas del sector del viaje poniendo el foco en aquello que más nos caracteriza y diferencia: el factor humano.

El mundo en danza

Por José María Paredes Hurtado

Inmaculada Alonso es una de las seis asesoras de Utópica Travel, la nueva agencia de viajes de El Corte Inglés, especializada en que los clientes “sientan el destino como algo auténtico y puedan disfrutar de una experiencia única, fuera de un viaje al uso”. Un rancho en Wyoming, una viaje solidario a Cuba… “Modelamos todo al gusto del cliente para que pueda vivir el destino a fondo”, asegura. “Nuestra filosofía es hacer los viajes diferentes”, subraya.

Alonso confiesa ser una apasionada de su trabajo, en el que lleva ya 26 años y al que se incorporó tras finalizar sus estudios en Turismo, un mundo al que se adentró por culpa de su abuela, a quien acompañaba en sus desplazamientos. Primero fue azafata de cruceros, más tarde trabajó en la industria hotelera y luego fue agente de viajes, ámbito en el que recaló hace 23 años de la mano de El Corte Inglés y en el que todavía hoy continúa, aunque ahora se ha embarcado en este nuevo proyecto.

DANZA EN LAS ALTURAS
Sin embargo, los viajes no son solo su pasión. Inmaculada es una entusiasta de la danza, una afición que practica desde que tenía ocho años: “Quería ser bailarina de la tele en los números musicales de Aplauso”, reconoce.

En el universo de la danza ha recorrido todas las disciplinas (ballet, baile moderno…). En los últimos años, además, se ha especializado en una de las más complejas: la danza acrobática con telas de seda, que ella desarrolla a 4,5 metros de altura en un entorno controlado que, en su caso, es un estudio de baile.

Para ejecutar los números allá en lo alto, “el ejercicio físico es muy importante”. De ahí que acompañe sus prácticas con la ejecución de bootcamp, un tipo de preparación militar ideada para coger fuerza y fortalecer el cuerpo.

El secreto de esta danza, en todo caso, estriba en los brazos y en los nudos que se hacen en la tela con los pies: la corrección en la ejecución de los números depende de ello, pero también es una cuestión de seguridad. “Es lo primero que te enseñan porque dependes de ellos y tienes que hacerlo correctamente”, explica Alonso desde el Espacio Utópica, rodeada de fotografías de África, realizadas por uno de los 70 corresponsales de esta nueva agencia.

Ahora, cuando viaja, ya sea por ocio o por negocio (dice que ya no tiene muy clara la distinción), esta especialista en la Polinesia francesa y el sudeste asiático siempre reserva una jornada para asistir y adentrarse en “la cultura del baile” porque, además del propio espectáculo, cuentan historias. Historias que, por supuesto, enriquecen la cultura de los viajes.

En alguna ocasión, afirma, le han ofrecido participar en algún show, a lo que se resiste (“Me quedo en blanco y siento miedo escénico”) porque, lo que en verdad le gusta, es bailar para ella misma. Es su pasión, como lo son los viajes. “Y porque no puedo vivir sin lo uno o sin lo otro”, afirma totalmente segura.