Teudis Consul Seoane, coordinador de la División de Carga de Norwegian y corredor de la maratón de Nueva York

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COMPAÑEROS DE VIAJE. Este espacio presenta a los protagonistas del sector del viaje poniendo el foco en aquello que más nos caracteriza y diferencia: el factor humano.

Aventura solidaria en Nueva York

Por José María Paredes Hurtado

Teudis Consul Seoane es coordinador de la División de Carga de Norwegian con base en Barcelona. Pero es igualmente uno de los nueve corredores de esta compañía aérea inscritos en la maratón de Nueva York, carrera en la que participa en noviembre con fines solidarios y humanitarios dentro del acuerdo que la aerolínea ha suscrito con Unicef.

Porque el objetivo de esta carrera no solo es un desafío deportivo: es un recorrido que plantea otras metas más allá de los 42 kilómetros y 195 metros establecidos por los cronómetros oficiales, entre ellas recaudar 4.000 dólares (3.500 euros) para la agencia de la ONU que trabaja en favor de la infancia.

“Para mi es un reto muy bonito, pero no únicamente en el plano deportivo, sino también en el lado humano”, dice. Porque, a partir de “pequeñas acciones” como esta, “ayudamos a mejorar las condiciones de vida de muchas personas”, señala.

En el caso de Teudis es la primera vez que se estrena en una de las grandes maratones mundiales, aunque sobre sus piernas hay otras como dos en Barcelona y varias medias maratones.

PREPARACIÓN CONSTANTE
Tiene, pues, sobrada experiencia para afrontar la carrera por el asfalto neoyorquino. No obstante, ha llevado a cabo en los meses previos a la cita un plan de preparación muy concienzudo. Pero el entrenamiento, en su opinión, no es en verdad lo difícil: “Lo realmente complicado es llegar en las mejores condiciones al día de la carrera”, según comenta.

Para hacerlo posible, este aficionado al deporte corre prácticamente todos los días, compaginándolo con su quehacer profesional y su esfera privada. Un ámbito, el personal, que, apunta, está entusiasmado con su participación en la carrera. De hecho, su mujer, su hijo y sus padres, recientemente jubilados, tienen previsto acompañarle en su aventura por las calles de la Gran Manzana para insuflarle ánimos y aliento.

Además de la preparación física, ha cuidado mucho su alimentación y su único temor es lo que él denomina “el tío del mazo”, el famoso muro que todos los maratonianos temen cuando asoma el kilómetro 30 de este tipo de pruebas, como consecuencia de la bajada de los niveles de nutrientes, cuando ya el glucógeno empieza a escasear.

Teudis, sin embargo, está advertido y tiene su cerebro preparado, como el mismo destaca, “porque la preparación mental es muy importante”. Piensa que el deporte es a menudo más mental que físico. “Será un sueño increíble”, afirma. Un sueño en el que no caben las grandes marcas, ni lo récords, ni siquiera el triunfo (“sería una proeza que no me he planteado”). Porque lo que realmente desea, además de disfrutar en la carrera, es contribuir a que el mundo sea un poquito mejor para todos, en especial para que puedan correr y disfrutar quienes han de hacerlo como parte de sus diarios: los niños.