Tesoros de cine

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Interior del Winter Garden Theater de Toronto, un entorno onírico que ofrece pases especiales de películas.
Interior del Winter Garden Theater de Toronto, un entorno onírico que ofrece pases especiales de películas.
Aquellas películas americanas en las que el cine de verano se veía desde los asientos del propio coche eran una muestra de que es posible ir al cine disfrutando no solo de la cinta, sino también de la experiencia que la acompaña.

Por: María Cuevas

Más allá de las butacas aterciopeladas con un hueco para la bebida de las salas oscuras, es posible disfrutar viendo una película tanto en algunas salas cargadas de historia, que son auténticas joyas, como en otras más modernas e innovadoras que harían pasar un buen rato hasta al menos cinéfilo: antiguos teatros, restaurantes e incluso piscinas olímpicas llenas de barcas pueden llegar a ser lugares ideales para deleitarse viendo una película. Así, el anfiteatro romano de la ciudad croata de Pula lleva años acogiendo el festival de cine estival de la localidad entre las columnas de los tres órdenes arquitectónicos clásicos que lo envuelven; y este es solamente un ejemplo.

La recaudación de las taquillas batió un récord mundial el pasado año, con casi 35 millones de euros, gracias a la recuperación de los ingresos en EE UU y el fuerte crecimiento de China, aunque en otros países haya experimentado un descenso. Pero la liturgia de acudir al cine y olvidarse de la rutina puede convertirse en algo muy especial. Aquí se muestra una pequeña selección de algunos espacios que aportan un valor añadido al espectador y son exitosos puntos de atracción para los visitantes de las ciudades.

LOS TEATROS-CINE
El TCL Chinese Theatre es mítico en Los Ángeles y en la cultura de la industria cinematográfica que se respira en Hollywood. A sus 89 años, ha sido en tres ocasiones sede de la ceremonia de entrega de los Oscar, y en él comenzaron a plasmarse las huellas de las estrellas sobre el cemento cuando Norma Talmadge, actriz de cabecera del cine mudo, pisó accidentalmente el hormigón fresco y su pisada quedó fijada para la posteridad. “Está abierto al público y anualmente superamos los cuatro millones de visitas, tantas como la Capilla Sixtina”, cuenta Jerry Brown, relaciones públicas de TCL Chinese Theatre. “Organizamos en torno a 40 estrenos de cine cada año, con sus correspondientes alfombras rojas y estrenos mundiales, como los de Star Wars y Harry Potter”, añade. Desde su construcción en 1926, pagodas y animales sagrados custodian este templo del séptimo arte, provenientes del país del sol naciente, en pleno Hollywood.

La luz se cuela en la cineteca del Matadero de Madrid entre las ligeras estructuras de superficie trenzada en forma de cestas

En la misma línea teatral que el TCL hay grandes salas en EE UU, como el Teatro Paramount, el Teatro Egipcio, el Teatro Orinda o el Fox. En Canadá, destaca el Winter Garden Theatre de Toronto, un espacio onírico sin duda, con paredes de acuarela y hojas secas de haya, recreando un jardín invernal bajo un cielo estrellado que ofrece pases especiales de películas.

CINE DE CULTO
El Museum Lichtspiele, en Múnich, inaugurado en 1910, es uno de los cines más antiguos y sin duda el más atractivo de la ciudad germana. Orgullosos de ser un “cine de culto”, durante los últimos 30 años, la noche del sábado acoge a unos cuantos afortunados ávidos del rock. La proyección de la película de culto The Rocky Horror Picture Show da identidad a este cine centenario y bien lo saben los amantes del blockbuster, que acuden a esta cita indispensable para quien visita la ciudad. Cercano al Deutsches Museum y al río Isar, el edificio dispone de cuatro salas con diferentes decoraciones y con tan solo 30 asientos cada una. La más conocida tiene estilo rococó: asientos granates, lámparas de araña y una copia del David de Miguel Ángel con los labios pintados.

COLOR EMOCIONANTE
Y en Pekín, el exclusivo Orange Cinema, firmado en 2011 por el arquitecto Robert Majkut, ofrece un auténtico lujo cinematográfico. Golden Harvest, empresa propietaria de esta y otras salas y productora de películas, entre ellas las de Bruce Lee y Jackie Chan, ha querido centrarse en la colorimetría o ciencia del color para emocionar al espectador: el naranja y el rosa como símbolos de encuentros sociales y diversión, respectivamente, contrastan con el negro característico de la oscuridad de las salas de cine en un entorno provisto con las últimas tecnologías multimedia y un cómodo mobiliario con, por ejemplo, sofás con mesas de diseño.

UN CLUB BRITÁNICO
Si viajamos al Londres de principios de siglo XX podemos adentrarnos en un mundo de lujo dentro del cine más antiguo de la ciudad: Electric Cinema. El tiempo en Portobello Road se detuvo el día en que el acceso a esta sala exclusiva volvió a ser posible: 105 años después de su primer pase (en 1911), el Electric Cinema brilla igual que siempre, con 65 butacas de cuero con sus correspondientes reposapiés y mesitas auxiliares, un par de sofás chesterfield y seis camas dobles en la fila delantera que convierten la sala en un refugio de cinéfilos gourmets. En el bar se sirve vino, cerveza o champán para acompañar al espectador en la cómoda oscuridad de la proyección, y dispone de un restaurante anexo ambientado en los años 50.

CALDERAS RECONVERTIDAS
El Matadero de Madrid se ha convertido en la última década en un espacio imprescindible para la ciudad. Sus instalaciones, entre las cuales se encuentra la Cineteca, acogen actividades culturales a diario: mercados, conciertos, exposiciones, teatro, cine… “La Cineteca es el único espacio en España de cine de lo real, es decir: documentales y películas de realidad cercana”, cuenta Anabel Mateo, responsable de Comunicación para la Cineteca.

Desde 2012 dirigen y gestionan el espacio Mikel Olaciregui y Vicente Mozo, quienes fueron director y gerente del Festival de Cine de San Sebastián, respectivamente. Juntos han diseñado un programa de proyecciones con gran acogida, mimando a su público con material de calidad en las salas Borau y Azcona, esta última la joya de la Cineteca. “Con una capacidad de 236 butacas, la sala Azcona es el escenario de los estrenos mensuales de Cineteca, todos dedicados al cine de no ficción”, explica Mateo.

Las que fueran las antiguas calderas del Matadero se conservan junto a los muros de carga originales, y funden lo antiguo y lo nuevo en una atmósfera sombría con luces que se cuelan delicadamente entre las ligeras estructuras de la superficie trenzada en forma de cestas que envuelven la sala dedicada al guionista logroñés. La sala Archivo Documenta, el plató, la Cantina y el pequeño e íntimo patio para proyecciones al aire libre componen los lugares que ofrece la Cineteca a los espectadores, quienes recorren pasillos de estilo neomudéjar en piedra dispuesta en zócalos, mampostería descubierta al exterior y ladrillo visto antes de llegar a esta.