Creer: el camino del éxito

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Fernando Cuesta, director general de Amadeus España.

Fernando Cuesta, director general de Amadeus España.

El pasado 11 de junio, seis compañeros de Amadeus España participaron en el Oxfam Intermón Trailwalker. El reto, enorme, consiste en recorrer por equipos cien kilómetros de la sierra madrileña en un máximo de 32 horas ininterrumpidas. Los marchadores realizan la caminata por una causa solidaria ya que, con el dinero recaudado mediante los donativos y la inscripción de los participantes, Oxfam Intermón impulsa más de 400 proyectos de cooperación, acción humanitaria, comercio justo y sensibilización en 50 países. Por supuesto, con la iniciativa también ponen a prueba su superación personal y demuestran su capacidad para trabajar en grupo.

 

El reto Oxfam Intermón Trailwalker nos interesó tan pronto tuvimos conocimiento de él. No solo por el espíritu de equipo que fomenta y por su carácter solidario hacia colectivos desfavorecidos. También porque creemos que el concepto de esta actividad encaja a la perfección con algunos de los valores que definen a Amadeus como empresa.

Caminar cien kilómetros en menos de 32 horas requiere planificación, aprendizaje y estrategia. Eso mismo ocurre en los negocios. Cualquier logro, ya se trate del lanzamiento de un producto novedoso o un nuevo acuerdo con clientes o proveedores, lleva detrás mucho trabajo en la sombra y el esfuerzo de profesionales de gran talento. Del mismo modo que nuestra flamante Amadeus Selling Platform Connect es resultado de miles de horas de investigación, por poner solo un ejemplo, la confianza y la fidelidad de los clientes es siempre producto de una relación de confianza que se forja día tras día y hora tras hora.

[quote_left]Nuestra vocación es la de conectar personas[/quote_left]

El Trailwalker, como cualquier prueba física de largo recorrido, exige una estrategia. Hay que pensar a largo plazo, porque el camino es largo, pero también hay que plantearse objetivos a corto y medio. Es importante cubrir etapas, no acumular retrasos y, sobre todo, ser muy realistas en las metas que establecemos. Igual que ocurre en el camino, toda estrategia empresarial ha de sustentarse en una visión y unos objetivos bien claros, pero sin olvidarse de establecer hitos que marquen las etapas que vamos cubriendo. Compromiso, celebración y motivación son las claves para seguir adelante cuando el cansancio apremia y el sendero se nos pone cuesta arriba.

Pero, probablemente, lo más interesante de este tipo de retos es que se acometen en equipo. A diferencia de lo que ocurre en una maratón, en la que la superación personal y el dominio mental individual son fundamentales, aquí el grupo es lo importante. Hay que atender las necesidades del otro, respetar su ritmo, cuidar, motivar e impulsar al compañero y dejarse ayudar cuando es uno mismo quien flaquea. No existe empresa sin trabajo en equipo, sin esa mezcla de talentos que se multiplican cuando actúan con una dirección o un deseo común. Estoy orgulloso de confirmar, día tras día, ese espíritu de colaboración en Amadeus España, tanto entre compañeros como con el propio entorno: la industria de los viajes y el turismo. Es, precisamente, esa voluntad por superarnos y por adaptarnos a lo que nuestros clientes demandan, lo que nos ha hecho recientemente merecedores de una mención especial a la Innovación en la última edición de los Premios Capital Humano.

Por último, está la propia razón de ser del Oxfam Intermón Trailwalker: caminar por una buena causa. Eso también es extrapolable a nuestro entorno. ¿Contribuye nuestra empresa a hacer del mundo un lugar mejor? Esa es una pregunta que deberíamos hacernos todos frecuentemente. Y creo que los que nos dedicamos al sector de los viajes tenemos mucho que decir a este respecto, porque nuestra vocación es la de conectar personas.

Finalizo ya estas líneas con mi agradecimiento al equipo de Amadeus España que participó el pasado junio en este reto con una espectacular marca de 27 horas y 33 minutos. Gracias a Laura, Bernat, José Manuel, Juan Manuel, Marcos y Beñat por su esfuerzo y por su tesón. Y, sobre todo, por recordarnos, con su caminata, que con ilusión, esfuerzo, compromiso y compañerismo, cualquier cosa que nos propongamos es posible.