Del ‘big data’ al neurodata

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Fernando Cuesta, director general de Amadeus España.

Fernando Cuesta, director general de Amadeus España.

Aunque sean muchas las teorías al respecto, una cosa parece demostrada: la inteligencia tiene mucho que ver con la capacidad de conectar conocimientos y experiencias diversas para afrontar los retos que encontramos en el día a día. El funcionamiento de nuestro sistema nervioso se basa en conexiones. Es la interacción entre neuronas lo que hace posible las ideas, el movimiento, la imaginación o la memoria. Del mismo modo, la resolución de problemas complejos exige la activación y coordinación de áreas diferentes de nuestro cerebro.

En nuestro sector ocurre algo semejante. Los datos que genera nuestra actividad no son más que números hasta que, al relacionarse con otros datos, adquieren un significado que se traduce en una información crucial de cara a la toma de decisiones. La búsqueda del dato inteligente es, sin duda alguna, uno de los grandes retos actuales. Por eso, soluciones como Amadeus Travel Agency Insight cobran cada vez más peso en el catálogo de soluciones que ponemos al servicio de las agencias de viaje.

[quote_left]Hablar de conectividad es hablar de cooperación y co-creación[/quote_left]

Pero al igual que se conectan los datos, es preciso dar el salto y conectar el conocimiento: entidades como el CSIC o el Ciemat han solicitado en el pasado la colaboración de los ciudadanos para que cedan voluntariamente la capacidad de cálculo de sus ordenadores en los momentos de inactividad. De este modo los dispositivos, conectados, participan de manera altruista en proyectos científicos o de investigación. En otras palabras: a mayor conexión, mayores capacidades, mayor potencia, mayor alcance, mayor inteligencia.

Conscientes de lo vital que es compartir el conocimiento, en Amadeus estrechamos año tras año las relaciones de colaboración con entidades como Segittur, la Mesa de Turismo, la Organización Mundial del Turismo, universidades y escuelas de negocio y numerosas asociaciones sectoriales. A todos nos une esa vocación común de compromiso con los viajeros; por eso, sumar fuerzas y trabajar conectados entre nosotros es uno de los mayores activos que podemos poner en manos de la industria y el viaje.

Al fin y al cabo, hablar de conectividad no es solo hablar de información en circulación constante. Es también hablar de colaboración, participación y co-creación. En esta línea van a evolucionar (lo están haciendo ya) los destinos inteligentes, que lo son gracias a la tecnología, pero también gracias a que cada viajero y cada empresa deja en ellos su huella a modo de contribuciones de muy diversa naturaleza.

El futuro del viaje es indisoluble del de la conexión permanente entre quienes participamos en él. Los esfuerzos de Amadeus, por ejemplo, van en esta dirección, con soluciones en la nube y sistemas que permiten a aeropuertos y aerolíneas compartir información vital para ofrecer a los pasajeros una experiencia de viaje óptima, sin retrasos ni incidencias, o con una capacidad de reacción inmediata cuando lo inevitable se produce.

Todos cuantos operamos en el sector somos, cada vez más, las neuronas de todo un mundo interconectado, partes de una superinteligencia basada en la interconexión. Y estamos orgullosos de contribuir con nuestra tecnología a que toda esa comunicación sea posible.