El mejor momento de nuestras vidas

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Fernando Cuesta, director general de Amadeus España.

Fernando Cuesta, director general de Amadeus España.

Está claro que hay estudios para todo. Hace tan solo un par de años La Voz de Galicia se hacía eco de un informe elaborado en Gran Bretaña que aseguraba que los 29 años son la mejor edad de la vida. La antesala de la treintena nos convierte, según parece, en interesantes y populares, y es el momento de nuestro periplo vital en el que, siempre según el mencionado estudio, disfrutamos de una mayor cantidad de amigos. El 30 de octubre Amadeus cumple, exactamente, 29 años. Y no sabría decirles si estamos en nuestro mejor momento, aunque todo apunta a que todavía tenemos muchos años por delante que afrontamos con toda la ilusión y con ese espíritu de mejora continua que nos caracteriza.

Tenemos a nuestras espaldas una historia de éxito. Vimos la luz en un mundo en el que Internet estaba aún lejos de las casas y los centros de trabajo y en un año en que la cámara desechable fue una de las grandes innovaciones que llegaban al mercado. A los cuatro años habíamos revolucionado la manera de trabajar de las agencias de viaje y aerolíneas, que se habían convertido en los negocios más tecnificados del mundo en un contexto en el que el planeta en red era todavía el sueño de los visionarios.

Entramos en nuestra adolescencia apostando por la diversificación y, recién cumplidos los catorce, lanzamos nuestra tecnología de gestión de inventario para aerolíneas. No habíamos llegado a la veintena y ya estábamos desarrollando algunas de las tecnologías más punteras de e-commerce y motores de búsqueda de tarifas que más tarde serían perfeccionados gracias a los avances en supercomputación.

Utilizaremos billetes únicos que integren en un único registro todos los servicios contratados

El billete electrónico, el primer estándar para la comercialización de ancillaries en agencias de viaje, los sistemas de revenue management, de control de pasajeros o las últimas tecnologías en la nube para aeropuertos han sido algunos de los hitos acontecidos a lo largo de estos 29 años.

Lo recorrido hasta la fecha es más que notable. Pero les aseguro que no será menos lo que está por llegar. Tenemos ante nosotros un futuro en el que el sector del viaje seguirá dando sorpresas, porque todavía queda mucho por hacer en materia de personalización, conectividad y sostenibilidad.

Llegará un día en que utilizaremos billetes únicos, omnimodales y, por supuesto, electrónicos, que permitirán tener integrados en un único registro de viajero todos aquellos servicios que se precisarán durante el desplazamiento y en destino: desde el parking del aeropuerto hasta la entrada del teatro, pasando por supuesto por el avión o el hotel. La realidad aumentada permitirá mejorar nuestra experiencia de viaje, guiándonos en ciudades o en aeropuertos. Gracias a las tecnologías de radiofrecuencia tendremos localizado en todo momento nuestro equipaje y se nos reconocerá tan pronto lleguemos a nuestro hotel, simplificando al máximo de este modo el siempre tedioso procedimiento del check in.

La biometría será fundamental en los accesos de seguridad de aeropuertos y estaciones, y la hiperconectividad de todos los operadores que intervienen en el viaje (aerolínea, aeropuerto, tren o agencia de viajes) minimizará las incidencias que, en caso de producirse, desencadenarán alertas automatizadas y correcciones inmediatas. Redes coordinadas de nanosatélites alertarán de catástrofes y situaciones anómalas de cualquier tipo y las posibilidades de los computadores cuánticos permitirán un control de las rutas aéreas que redundará en la máxima eficiencia del tráfico aéreo de todo el mundo.

Hemos hecho mucho y queda todo por hacer al mismo tiempo, por eso celebramos con ilusión los años buenos de nuestra vida, a sabiendas de que los que vienen a partir de ahora serán, con la ayuda de todos ustedes, aún mucho mejores.