Eduardo Parra

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Los pilares del cambio en la competitividad turística

El autor sitúa la formación y el conocimiento en la base de la pirámide a la hora de crear valor y singularizar los destinos, especialmente cuando el entorno que rodea todo es el tecnológico.

La gobernanza, competitividad y sostenibilidad de los destinos turísticos españoles en el futuro cercano va a depender de la formación de nuestros recursos humanos, del conocimiento y de los avances tecnológicos, producto de la aplicación intensiva de las tecnologías de la información y las comunicaciones y los procesos de transformación digital que se aborden. La formación y el conocimiento son esenciales en los procesos de creación de valor y singularización de los destinos, y más en el contexto de cambios continuos inducidos por estos avances tecnológicos.

LA GESTIÓN DEL CONOCIMIENTO
Así, hay que tener en cuenta que la gestión de un destino y de los productos en él ofertados dependen cada vez más de la gestión del conocimiento (knowledge management). La toma de decisiones adecuada de cada uno de los agentes que intervienen en los procesos de creación de valor depende de la cantidad y calidad de información, la capacidad de interpretarla y analizarla y transformarla en conocimiento para actuar y responder antes que la competencia. Los procesos de mejora del producto turístico, de creación de nuevos productos, la diferenciación del destino, la satisfacción de necesidades y expectativas, la capacidad de ofrecer al turista nuevas experiencias y la búsqueda de nuevas oportunidades es una capacidad asociada al tratamiento de los datos y la información (big data, smart data, fast data) y el conocimiento, y que como destinos no podemos dejar a un lado.

La sostenibilidad ayuda a integrar, adaptar y competir en un entorno cambiante

Es preciso hacer esfuerzos colectivos para atraer talento a nuestra industria que nos permita disponer de una base sólida de conocimiento que transfiera elementos de alto valor al sector productivo turístico de cara a la competitividad del futuro. La disposición de una mejor renta per cápita en turismo dependerá de este valor.

FORMACIÓN PARA EL CAMBIO
La formación de nuestro capital humano, que liderará el cambio de nuestra industria para seguir haciéndola líder mundial en competitividad, es clave para su desarrollo en el futuro. Tenemos que hacer un esfuerzo entre todos los agentes del ecosistema turístico en plantear un escenario de competencias turísticas que identifique de forma clara los perfiles profesionales para los próximos 10 años. España debe enfrentar de una vez por todas este debate.

El pilar de formación tiene que adquirir niveles competenciales que sean capaces de tratar a turistas cada vez más exigentes y que enfrenten el desafío del value for money con altas expectativas y como generador de productividad tanto a nivel individual como agregado.

SOSTENIBILIDAD
Los destinos turísticos españoles revelan ciertos aspectos críticos en cuanto a su desarrollo y sostenibilidad en los últimos 20 años derivados de la fuerte expansión urbanística en los litorales y las islas y que han tenido como resultado una fuerte congestión turística. La lógica del número de visitantes como elemento clave de nuestra política turística de crecimiento, asociado a los ingresos por turista, no hace más que tener implicaciones contrapuestas.

Con esta realidad, el sector turístico español debe enfrentar el reto de la sostenibilidad como un elemento fundamental de su política turística que ayude a integrar, adaptar y competir, en un entorno cambiante derivado del incremento de destinos competidores. La sostenibilidad económica debe trabajar no solamente en la capacidad de producción del sector alojativo (más del 90% de la producción turística se centra en este sector), sino ayudar a que el resto de segmentos incrementen sus ratios de producción y se produzca un mayor equilibrio en términos de rentabilidad turística.

Además, las recomendaciones de la OCDE, el Observatorio de la Sostenibilidad y los nuevos Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) alertan de que España debe enfrentar importantes cambios en sus políticas de sostenibilidad turística, mitigar el efecto que sobre nuestra biodiversidad se deriva de la actividad del turismo, mejorar en calidad de vida en nuestros destinos y apostar por que la industria disponga de sueldos más atractivos.

TECNOLOGÍA COMO PILAR
En la última década, los avances producidos se han multiplicado de forma exponencial, vinculados a los procesos de convergencia tecnológica. Disponer de información y su conversión en conocimiento puede ayudar a tomar decisiones eficientes e inteligentemente a los diversos agentes que intervienen y colaboran en el destino España.

En este contexto de cambio tecnológico, también hay que poner la vista en otro factor fundamental, y es el proceso de transformación digital de nuestro tejido empresarial turístico (cloud computing, dispositivos móviles, Internet de las Cosas, social media, smart destinations, innovación tecnológica, economía colaborativa, etcétera). España presenta síntomas de mejora en este proceso, pero hay que seguir avanzando.

La transformación digital es clave para nuestro posicionamiento estratégico turístico, ya que el ritmo actual de cambios en la industria solamente se puede entender con la creación de estructuras y procesos más flexibles y dinámicos desde un punto de vista tecnológico que nos permita mejores procesos de adopción y anticipación a las variaciones, pero todavía falta capacitación en nuestra industria para enfrentarlo.

En este contexto de cambios, datos (big data), infoxicación, conocimiento y tecnología, el turismo en España tiene que enfrentar diversas líneas de trabajo para disponer de un entorno más inteligente y adaptativo:

A. Por un lado, la creación de sinergias para la transformación digital entre los diferentes actores públicos y privados.

B. La propuesta de estrategias y tecnologías favorecedoras de la accesibilidad a la información, la creación y difusión de una imagen conjunta de los destinos (marca) y la participación en el multiproducto Turismo. En este punto, es importante la exploraración de las posibilidades de remotivación y singularización en destino de los turistas, posibilitando la redistribución económica a través de la oferta complementaria.

C. El diseño de subproductos turísticos innovadores basados en el concepto multiproductos. Se pretende con el uso de tecnologías de la comunicación favorecer la diferenciación basada en el patrimonio natural-cultural, la competitividad, el dinamismo, la comunicación y la innovación en el destino.