Damià Serrano Miracle

783

Nace el Observatorio del Turismo en Barcelona

El responsable del OTB de la Ciudad Condal da las claves de la creación de esta entidad de mejora y ordenación del turismo en un destino que ha acogido a su mayor número de viajeros este verano.

Disponer de datos para evaluar los efectos en el turismo del reciente y desgraciado atentado terrorista en Barcelona”. Esta es la necesidad urgente manifestada por el sector turístico y la Administración pública una vez pasada la fase de emergencia y valorar positivamente la reacción de las fuerzas de seguridad, los dispositivos de emergencia y el comportamiento ejemplar de una ciudadanía orgullosa de su ciudad. Esta es una demostración más de lo importante que para los destino turísticos de referencia supone tener activada una unidad de inteligencia turística que les permita analizar y valorar el comportamiento de la actividad turística y sus efectos en la economía y las relaciones sociales.

Más allá del atentado, este verano el turismo ha estado en boca de todo el mundo en muchos lugares turísticos españoles, ya sea para recordar las bondades de la actividad o para reprocharle sus impactos negativos a raíz de la concentración de turistas en zonas o atractivos determinados o por la ilegalidad de un buen número de viviendas de uso turístico. En este contexto de presencia en la opinión pública constante, hay quienes nos hemos puesto a unificar esfuerzos técnicos para mejorar los datos y el conocimiento que tenemos de la actividad turística en Barcelona, uno de los puntos con más atención mediática. Una ciudad que aspira a ser global pero que se resiste a perder parte de esa identidad y vecindad de ciudad regional y que no quiere renunciar a la buena convivencia.

El Observatorio del Turismo en Barcelona: Ciudad y Región (OTB) no es más que la suma de los equipos de trabajo que hasta ahora nos dedicábamos a producir y analizar datos sobre el turismo en la ciudad (el consorcio de Turismo de Barcelona y la Dirección de Turismo del Ayuntamiento de Barcelona) y su región de influencia (El Laboratorio de Turismo de la Diputación de Barcelona).

PROPORCIÓN Y MEDIDA
Es verdad que el momento que vivimos nos pone en el punto de mira y nos exige, desde el minuto cero, resolver algunas ecuaciones con respuestas muy inconcretas e indefinidas hasta ahora (volúmenes de turistas, visitantes, oferta real, impacto social, flujo turístico, etcétera), pero el nacimiento del OTB procede de un parto natural, de una alianza entre el sector público y privado para redimensionar el Destino Barcelona que se trabaja desde hace seis años y que tiene la ambición de abordar un territorio más amplio para desconcentrar la ciudad, mejorar la movilidad de los visitantes y convertir a este destino de éxito mundial en una metrópolis atractiva al mundo y sostenible para quien la vive o la visita.

En clave de destino global, el OTB tiene por objetivo ser la referencia en inteligencia turística para la Administración pública que normativiza y regula la actividad, así como para las empresas turísticas que desarrollan su actividad en Barcelona. Nuestra prioridad es establecer criterios metodológicos comunes para poder cuantificar y caracterizar la actividad turística en su proporcionada y correcta medida. Otro de los aspectos más destacados y que forma parte del ADN del equipo de este nuevo proyecto es la transferencia activa de datos, informes y reflexiones elaboradas desde el OTB para que sean aplicadas y aprovechadas en la empresa, en la Administración pública, en las universidades y para la propia ciudadanía.

El margen de desarrollo es muy grande y con enormes posibilidades. El conocimiento en la gestión de destinos, en general, debe aprender de procedimientos de inteligencia en los negocios, adquiridos y desarrollados durante años en grandes cadenas hoteleras, compañías aéreas y de transporte, que es donde se han conseguido más logros en el conocimiento activo del cliente, en el control de costes y en el retorno de inversión; y, a la vez, debe ser consciente y conocedor de las dinámicas sociales que suceden en el destino y de la percepción de la actividad por parte de los residentes.

Conscientes de ello, el OTB tiene la voluntad de posicionar la ciudad y su región en el ámbito de la observación inteligente del turismo a nivel internacional, asumiendo y armonizando datos tradicionales (de encuestas y registros) con datos no tradicionales de fuentes digitales y big data (telefonía, banca, empresas y entidades de transporte…), y buscando compartir experiencias con otras ciudades en las que el turismo ya no se contempla como un aspecto sectorial, sino como un fenómeno transversal presente en la estrategia y modelo de una urbe global.