Marcos Franco

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ObservaTUR nace para impulsar la industria del turismo

El nuevo Observatorio Nacional del Turismo Emisor está destinado a ayudar al sector a transformarse y adaptar sus estrategias a los cambios del entorno desde una óptica transversal y multisegmento.

Por tradición, y dada la firme vocación de país turístico y de servicios, España ha dispuesto siempre de estudios e investigaciones de alto valor dedicados a este importante capítulo de la economía nacional. Y ese conocimiento ha permitido, por lo general, orientar nuestras políticas en la materia, mejorar nuestra competitividad y ahondar en la calidad de la prestación del servicio que ofrecemos a nuestros visitantes.

De hecho, me atrevo a decir que contamos con algunos de los análisis de referencia más notables de cuantos se elaboran en nuestro entorno más próximo y, de modo particular, en aquellos territorios en los que el turismo tiene un peso notorio en sus cuentas nacionales, tal y como sucede en España.

No todas las vertientes turísticas, sin embargo, han gozado de igual atención, pues ha habido parcelas que han concentrado un mayor escrutinio, probablemente por consideraciones de índole estratégica. Quizá por ello estos informes han puesto el foco mayormente en el apartado del turismo receptivo.

Su primer estudio se ha centrado en los hábitos del turista nacional de cara a este verano de 2018

Ello no supone, ni mucho menos, que el emisor haya caído en el olvido, dado que ha habido –y hay– estudios muy destacados, aunque en ciertos casos han tenido una continuidad o sistematicidad insuficiente en el tiempo y, sobre todo, han adolecido de una visión multisegmento de este capítulo. Máxime si estos análisis han partido desde la órbita de las empresas privadas.

DIVERSIDAD PATENTE
Y esos son, precisamente, dos de los grandes valores que ofrece el Observatorio Nacional del Turismo Emisor, ObservaTUR, y quizá su sello más distintivo: el número y la diversidad de actores públicos y privados que confluyen en su seno, en donde participan una decena de patronos.

Firmas que, además de ocupar posiciones de liderazgo en sus respectivos mercados, representan a algunos de los segmentos más característicos del ecosistema del turismo y los viajes como son Amadeus España, Aon, Beroni, Carrefour Viajes, Confebus, Iberia, Movelia, ReiniziaT, Renfe-SNCF en Cooperación y la Unión Empresarial de Agencias de Viajes (UNAV), una entidad conformada en estos momentos por un total de 120 miembros, que suman unas 1.500 oficinas aproximadamente.

ObservaTUR, al mismo tiempo, acoge también a varias empresas colaboradoras, entre ellas la compañía de gestión hotelera Valnest Luxury Hotels & Resort, la Asociación Española de Profesionales del Turismo (AEPT) y la Universidad Autónoma de Madrid, a través del grupo de investigación URBYTUR.

Esta configuración tan variada de intereses permite que los estudios desarrollados por el Observatorio, desde esa óptica transversal y multisegmento, mantengan una visión neutra, objetiva y heterogénea del hecho investigado, el turismo emisor. Y ese es, a nuestro entender, uno de los principios fundamentales para constituirse en una investigación de referencia para la industria: tal es su vocación, pues ObservaTUR quiere poner el know how obtenido al servicio del conjunto del sector.

PRIMEROS RESULTADOS
El primero de los estudios que ha llevado a cabo este Observatorio se ha centrado en los hábitos y comportamientos del turista nacional de cara a la temporada de verano 2018, a partir de las opiniones de más de mil viajeros y cerca de 300 agencias de viaje.

Y sus resultados no pueden ser más reveladores, con datos muy indicativos, como el que asegura que seis de cada 10 viajeros piensan que sus vacaciones serán exactamente igual que otras veces, o que únicamente el 20% de los participantes en el estudio viajará a un destino soñado. Otro apunte más: uno de cada 10 consultados mantiene dudas acerca de con quién compartirá sus vacaciones.

Las agencias, por su parte, han constatado que este verano aumentarán las demandas de destinos “más atractivos, diferentes y con un mejor alojamiento”. También hay previsiones de crecimiento, tanto en los destinos nacionales como en los internacionales, aunque parece que el optimismo –según las agencias– es mucho mayor en el plano internacional.

Merece la pena destacar, no obstante, el hecho de que los destinos de playa siguen siendo los preferidos para la mayoría, o que el papel de las agencias de viajes mantiene vigente su relevancia, tanto por su condición de prescriptores de opinión, como por su faceta de asesores especializados (en la práctica, según las agencias, siete de cada 10 consideran que los clientes necesitan asistencia en la compra).

Esta primera edición de ObservaTUR contiene, asimismo, un retrato del turista nacional, que detalla las pautas de conducta más habituales, como son la duración estimada que tendrán sus viajes (entre siete y 12 días para el 50% de los encuestados), el medio de transporte preferente (el coche particular y, en menor medida, el avión), el presupuesto consignado (719 euros por persona en promedio) o el alojamiento que previsiblemente se elegirá, que será el hotel, a pesar del empuje de otro tipo de hospedajes.

El informe, en fin, refleja muchas claves de interés, aunque para valorar su auténtico alcance habrá que esperar a las sucesivas ediciones de esta investigación, que tiene voluntad de ser un marco de referencia para el conjunto de la industria del turismo y los viajes. Una industria que, además de ser una de las principales actividades económicas de nuestro país, es un mundo apasionante.