Romper barreras

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Fernando Cuesta, director general de Amadeus España.

Fernando Cuesta, director general de Amadeus España.

El viaje rompe barreras. Elimina las distancias y acerca a las personas. Borra los prejuicios y tiende puentes entre culturas; hace posible negocios y facilita acuerdos. El viaje es la mejor manera de conocerse y de conocernos. No conozco mejor manera de ampliar horizontes y de abrir la mente. Precisamente por esa capacidad que tiene el viaje para romper barreras, son fundamentales todos los esfuerzos que se hagan para, también, eliminar las que a menudo rodean al viaje.

Por ejemplo las físicas o relacionadas con la información y el conocimiento que hacen que, a día de hoy, el viaje no sea una experiencia completamente accesible para un elevado número de personas. Concretamente para el 40% de los ciudadanos, dato con el que cifra el Parlamento Europeo el porcentaje de la población que tiene necesidades especiales a la hora de viajar. Familias con niños pequeños, personas con discapacidades diversas y un número creciente de personas mayores que encuentran dificultades a la hora de desplazarse o alojarse fuera de sus lugares de residencia habitual componen este nutrido grupo social que cada vez reclama con más fuerza sus derechos. Se estima que, solamente en España, entre 12 y 15 millones de visitantes encuentran barreras a la hora de viajar, y unos 32 millones precisan de alguna solución de accesibilidad para su movilidad en entornos turísticos.

Eliminar las barreras que este enorme y diverso colectivo encuentra en sus viajes no es solo una cuestión urgente de responsabilidad social. Es también un asunto relacionado con el respeto y la promoción de los derechos de todos los ciudadanos como consumidores, un aspecto que, además, está indisolublemente unido al desarrollo de nuestros negocios y nuestra sociedad.

Eliminar las barreras a la accesibilidad aumentaría en un 30% la rentabilidad

El estudio Voyage of Discovery, recientemente elaborado por Amadeus y al que dedicamos un extenso reportaje en esta edición de nuestra revista SAVIA, concluye que, si se eliminaran las barreras a la accesibilidad, el sector turístico podría incrementar su negocio en un 30%.

El dato demuestra que rentabilidad y responsabilidad social pueden y deben ir de la mano, pero empresas de la importancia de Ilunion lo ejemplifican desde hace años con su experiencia. Por eso les cedemos también nuestra portada, y repasamos con sus máximos responsables los retos y los sueños que jalonan el camino de los viajes accesibles.

Un camino que precisa del empeño de la sociedad en su conjunto, porque no todas las barreras son físicas ni visibles. A estas se les unen problemas relacionados con la información y la comunicación, que también deben ser abordados. En un 55,5% de los casos, la información sobre el nivel de accesibilidad de los destinos es insuficiente o nula, y un 28% de las personas con necesidades especiales desconocen qué proveedores pueden ayudarles para hacer de sus viajes experiencias accesibles. Y no hay que pasar por alto la necesidad de formación del personal que atiende al turista con necesidades especiales, aspecto clave en el disfrute de una experiencia completamente accesible para todos.

El reto está servido, pero la recompensa que nos espera no podría ser más grande. Porque eliminar las barreras del viaje significa poner el foco en las personas y ofrecer a todas ellas las mismas oportunidades de desarrollo, de riqueza, de crecimiento. En eso consiste viajar, al fin y al cabo. ¿Y hay acaso un propósito mejor para este año que comienza?