Jorge Ruiz (Maldita Nerea)

2048

Viajero interior

Solista de la banda Maldita Nerea, su último trabajo discográfico es ‘Mira dentro’, publicado en 2014.
Solista de la banda Maldita Nerea, su último trabajo discográfico es ‘Mira dentro’, publicado en 2014.

No. No pretendo ser abstracto. Con esas dos palabras persigo justo lo que parece. No te equivocas. Es una breve definición de lo que soy: un adicto a buscar en viajes interiores todo lo que en mi mundo exterior no encuentro. Y lo intento hacer sin juicios. Mejor dicho, nunca los meto en la maleta para nunca encontrarlos allá a donde voy. Porque todo lugar siempre es mucho más bonito sin ellos. Por eso, cuando me preguntan por un rincón al que viajar, siempre propongo el mismo. Y no llamo a un amigo experto en viajes o busco en Google alguno con muchas visitas. Me resulta más sencillo encender el buscador interior y empezar a mirar dentro.

Así, con este planteamiento, es como elimino mis límites y creo mis horizontes. Y es como consigo aprender al viajar. Y además, como tengo la suerte de vivir momentos increíbles en lugares inesperados, la vida me ha brindado experiencias memorables que nunca me hubiera imaginado poder tener. Soy muy afortunado. Casualmente, en una de ellas, vino a mí Mira dentro.

Estábamos en Miami trabajando en la composición de nuestro último trabajo discográfico. Aún no teníamos ni siquiera un título para el mismo: andábamos en la búsqueda. Mi productor Tato Latorre y yo queríamos un sitio tranquilo en el que pasar unos días en busca de sosiego e inspiración. Al azar, elegimos un lugar por lo curioso que nos pareció su nombre: Duck Key (Cayo Pato), uno más de los miles que hay al sur de Florida. Está más o menos a cien kilómetros al norte de Cayo Hueso, el punto más al sur de EE UU y tal vez el más célebre de todas las islas de este inmenso archipiélago.

[quote_left]Al azar elegimos un lugar por lo curioso que nos pareció su nombre: Duck Key (Cayo Pato), al sur de Florida [/quote_left]

A pesar de su cercanía a la siempre transitada US1 (la vía que atraviesa toda la costa Este de Estados Unidos de Norte a Sur) y de lo tremendamente enfocado al turismo que está, el lugar es maravilloso. Me perdería fácilmente en contaros lo increíble que es, pero pronto me quedaría sin recursos para hacerlo. Y además sé que no se me daría bien. Me parece más acertado contaros lo que allí pasó. La tarde en la que llegamos al hotel, mientras preparaba la cena en la cocina de nuestra pequeña villa con vistas al mar, algo maravilloso sucedió. Tato chapurreaba una secuencia de acordes tumbado en el sofá, y a mí me cayó del cielo la melodía. Días después, la letra: “… y si alguna vez te pierdes solo mira dentro”. Y ya está. Fin de la historia.

No es que quiera quitarle mérito a mi oficio, pero no me queda mucho más que contar de ese día ni de ese lugar. Sí de lo que vendría después a partir de aquel momento. Acababa de cambiar mi vida otra vez aunque yo no lo supiera. Y volvía a manifestarse una vez más mi adicción a la búsqueda interior. El viaje estaba, como siempre, dentro de mí. El resto, en la canción. Suerte, viajero.