Centros de datos ecológicos

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La búsqueda de eficiencia energética y de reducir el impacto medioambiental ha llevado a las compañías más importantes a trasladar sus Centros de Proceso de Datos (CPD) al norte de Europa. Son la avanzadilla de este proceso migratorio hacia los Centros de Datos Ecológicos.

Por Lola Sánchez. Ilustración Alberto García

No es igual enviar mil whatsapps que un millar de cartas. El impacto ecológico no es el mismo cuando se compra un libro digital en lugar de su edición de bolsillo, ver un documental en streaming que en una sala de cine o celebrar una reunión por Skype que hacerlo de forma presencial. La eficiencia energética que aporta Internet y, en general, las Tecnologías de la Información (TI) en muchas transacciones es indudable, pero el hecho de que su huella en el medio ambiente sea menor que el de otras actividades, como el transporte o la industria, no significa que pueda obviarse.

En las últimas dos décadas, una de las principales preocupaciones de la industria de TI ha sido la búsqueda de una mayor eficiencia energética en sus desarrollos y soluciones, en general, y en los Centros de Proceso de Datos (CPD), en particular. En este último caso, la preocupación no solo radica en el fuerte aumento del consumo de energía eléctrica de estas instalaciones, sino en el incremento de las emisiones de dióxido de carbono (CO2) de las actividades relacionadas con la industria TI que, según un informe técnico del Centro Común de Investigación de la Comisión Europea, alcanzan actualmente alrededor de un 2% del total mundial, una cifra muy similar a la que produce, por ejemplo, la industria aeronáutica.

La instalación de CPD generará un mercado global de 25.000 millones de dólares hasta el año 2024

Las empresas cada vez necesitan mayores capacidades para el procesado de información en sus centros de datos. Por otro lado, la urgencia de ahorrar costes y reducir los efectos de la contaminación también se incrementa. La respuesta del sector TI a esta disyuntiva es el desarrollo de Centros de Datos Ecológicos (o Verdes), un concepto que implica una estrategia de gestión para modernizar estos mastodontes del proceso de datos, de los que depende en gran parte la economía mundial, y convertirlos en organizaciones energéticamente eficientes y con el menor impacto ecológico en el medioambiente.

Una batalla tecnológica que, según la consultora Global Market Insights, generará un mercado global de 25.000 millones de dólares hasta el año 2024, marcado fundamentalmente por el exponencial aumento de la actividad en la nube y en Internet, así como por el fuerte crecimiento de la pequeña y mediana empresa a escala mundial.

En estas instalaciones se están implantando técnicas innovadoras enfocadas a conseguir un menor consumo y un mayor aprovechamiento energético. Por un lado, se buscan tecnologías que permitan explotar fuentes de energía renovables, mientras que otros proyectos apuestan por nuevos sistemas de refrigeración no contaminantes capaces de reaprovechar la energía generada durante el proceso de climatización.

Cualquier fórmula es válida siempre que permita ahorros de consumo y disminuciones en la emisión de gases. Cualquier fórmula, incluida la migración de los datos al Polo Norte.

EL MÁS POTENTE
La energética Kolos ha elegido la ciudad noruega de Ballangen para construir el centro de datos con mayor potencia del mundo: mil megavatios, ampliables a dos gigavatios. Con ello, Kolos deja en segundo lugar a las instalaciones que tiene China Telecom en Mongolia con una potencia 150 MW.

EL NORTE TAMBIÉN EXISTE
Los centros de datos son una fuente de calor en potencia. Por esta razón, muchas compañías, entre las que destacan las principales tecnológicas del planeta, han optado por instalarlos en países del norte de Europa con el objetivo de aprovechar unas condiciones climatológicas que les permiten ahorrar grandes sumas de dinero en los sistemas necesarios para enfriar sus granjas de servidores. Naciones como Dinamarca, Finlandia, Noruega o Suecia han visto cómo compañías extranjeras, principalmente estadounidenses, ya han establecido centros de datos en sus territorios. Según un informe de la empresa energética Broad Group, las inversiones en el mercado de centros de datos en estos países superan los 3.000 millones de dólares en los dos últimos años, y se espera que la cifra siga en aumento.

En el mismo informe se especifica que la potencia combinada disponible para estas instalaciones ya se aproxima a los 800 megavatios (MW) en el conjunto de estos países, y se estima que más de 5.500 MW de energía renovable estarán disponibles en los próximos dos años, lo que hará bajar el coste de la energía, haciendo aún más atractiva (y lucrativa) la instalación de centros de datos en estas zonas del globo.

EL MÁS ECOLÓGICO
La Unión Europea ha comenzado a construir el Centro de Proceso de Datos más ecológico del mundo. El proyecto Boden Type Data Center One, que se desarrolla en la ciudad sueca de Boden, es un laboratorio experimental que combina tecnologías innovadoras para validar la viabilidad de un prototipo de CPD con gran eficiencia energética y total respeto con el medio ambiente. La medición operativa y la optimización de su diseño proporcionarán información y análisis de modelos para otras instalaciones. Se espera que entre en funcionamiento a finales de este año.

Otro factor importante son las bajas temperaturas que permiten abaratar en mayor medida el montaje y gestión de este tipo de instalaciones, al convertir la refrigeración en algo muy asequible y fácil de implementar. Por ejemplo, el CPD de Facebook en Luleå, Suecia, disfruta de una temperatura media anual por debajo de los dos grados centígrados: una temperatura fría y estable, tanto como la situación política, económica y tectónica de la que disfrutan estos países, algo valorado muy especialmente por los inversores.

LAS TECNOLÓGICAS COINCIDEN
Google se convirtió en la avanzadilla de este fenómeno al convertir una vieja fábrica de papel situada en Hamina, Finlandia, en uno de sus centros de datos más importantes del mundo. Después llegó Apple con la implantación de un centro de datos en Viborg, Dinamarca, operado exclusivamente por energía eólica e hidroeléctrica importada de Noruega y cuya entrada en servicio al 100% está prevista para 2025. La compañía de la manzana ha ido incluso más lejos al seleccionar otra vez a Dinamarca para la construcción de un segundo CPD en la localidad de Aabenraa, al que dedicará un presupuesto de mil millones de dólares.

Facebook también se ha unido a la lista polar. Primero en Suecia (Luleå), a cien kilómetros del Polo Norte, y tres años más tarde, en 2016, en Dinamarca (Odense), donde está desarrollando el CPD más grande de la compañía en una instalación de casi 200.000 metros cuadrados en la que ubicará tres enormes salas de servidores.