Turismo desencadenado

1133
El ‘blockchain’ proporciona conceptualmente cuantiosos ahorros al eliminar ingentes procesos de intermediación que son asumidos por máquinas y algoritmos. Con su concurso, el usuario asume el control y efecto de sus transacciones. Dicho de otra manera, la burocracia se democratiza.

Por: Lola Sánchez

El sector turístico se cimienta en actos contractuales, transacciones y registros que solidifican acuerdos entre partes. Esto permite verificar las identidades de los firmantes, detallar obligaciones y derechos que terminan consensuando las relaciones entre estados, empresas e individuos. Mantener esta práctica exige un sinfín de profesionales que lleven adelante innumerables procesos burocráticos. La cuestión es: ¿cuál es la eficiencia de este sistema en plena era de transformación digital?

La respuesta tecnológica para acelerar las transacciones en una industria progresivamente digital se llama blockchain (cadena de bloques). Un sistema abierto y distribuido de registro de transacciones altamente encriptadas. Algo así como disponer, al alcance de todos, de una hoja de cálculo gigante que corre simultáneamente en millones de ordenadores.

Esta tecnología permite imaginar un mundo de contratos codificados y almacenados digitalmente, que pueden visualizarse a través de bases de datos compartidas y protegidas para evitar su alteración o eliminación. Un mundo donde cada acuerdo se realiza digitalmente y con los máximos niveles de seguridad. Un mundo, también, donde profesionales y empresas intermediarias tendrán que reinventarse, ya que blockchain permitirá realizar directamente entre partes transacciones seguras bajo el amparo de máquinas y algoritmos

CUANTIOSOS AHORROS
Así como el correo electrónico facilita la interacción vía mensajes entre personas y organizaciones, blockchain permite realizar transacciones financieras, pero también puede registrar todo tipo de información estructurada como, por ejemplo, quien contrató un viaje o quién reservó una habitación de hotel. Más importante aún: la información generada por sensores en el seno del Internet de las Cosas requerirá esta tecnología por su enorme capacidad para procesar miles de millones de transacciones en tiempo real. Para dimensionar la potencia de cálculo de blockchain, algunos expertos estiman que la capacidad de proceso de un gigante como Google representa a día de hoy tan solo el 5% de las posibilidades inherentes a la cadena de bloques.

El uso de la conectividad peer-to-peer (nodo a nodo) dará lugar a cuantiosos ahorros en la infraestructura computacional, ahora bajo la hegemonía de procesos centralizados. Veena Pureswaran y Paul Brody, autores del informe Device democracy: saving the future of the Internet of Things, elaborado por el IBM Institute for Business Value, sugieren que “necesitamos protocolos de mensajería peer-to-peer altamente cifrados y diseñados para asegurar la privacidad y con una capacidad muy fiable; compartición segura de datos distribuidos; reemplazar el almacenamiento de ficheros en la nube por la compartición directa y una nueva manera de coordinar todos los dispositivos, que permita validar por sí mismos las transacciones y alcanzar el consenso de los usuarios”.

Y en ese punto, el gigante de la informática se decanta por blockchain y por apoyar a los desarrolladores interesados en construir servicios basados en esta tecnología. De hecho, dos de sus grandes clientes, las empresas que gestionan las bolsas de Londres y Tokio, participan de la iniciativa.

PROFUNDOS CAMBIOS LEGALES
Introducida en 2008, esta tecnología aún tiene mucho camino por recorrer. Para su funcionamiento, los gobiernos tendrán que adoptar profundas reformas legales y, por ello, su implantación no será sencilla. Pero sí es evidente que el mundo transita hacia la implementación de tecnologías como blockchain y las organizaciones se verán en la obligación de monitorizar este fenómeno para entender el efecto que ejercerá en sus modelos de negocio. Blockchain está en camino y promete revolucionar la forma en la que opera la economía mundial.

BENEFICIOS ASTRONÓMICOS
¿Cuál será el papel de blockchain? Registrar cada transacción en un entorno peer-to-peer y verificarlas criptográficamente. Dado que una gran cantidad de participantes confirman la transacción (procedimiento conocido como consenso descentralizado), blockchain elimina la necesidad de una tercera parte intermediaria que se ocupe de la función de control.

El beneficio sería astronómico, ya que blockchain garantiza la seguridad de las transacciones y la coordinación entre dispositivos. Por ejemplo, los usuarios podrían establecer permisos sobre determinados dispositivos para que actúen en respuesta a sus localizaciones, sean donde fueren, o conforme a distintas actividades que se les asignen. Las reglas podrían delegarse para que la red de usuarios decida qué acciones pueden llevar a cabo autónomamente los dispositivos: por ejemplo, la descarga de software actualizado, siempre que al menos el 50% de los participantes estuviera de acuerdo. Lo mejor de la propuesta está en que los usuarios controlan su propia privacidad. “En la nueva democracia horizontal, el poder de la red se desplaza del centro a la periferia”, señala el estudio de IBM.

APLICACIONES PARA EL TURISMO
Es notorio que una de las primeras aplicaciones de blockchain ha sido el desarrollo de las llamadas monedas virtuales, de las cuales bitcoin es el ejemplo más conocido. Pero su potencial va más allá que el de ser un simple método de pago, dado que podría afectar a las transacciones vía tarjeta de crédito o a las transferencias de dinero entre operadores turísticos. De hecho, algunos bancos y compañías de estas tarjetas están empezando a explorar su potencial: es el caso de Visa, que estudia sus posibilidades de uso como una alternativa al convencional procesamiento de remesas.

Sin duda es la banca y las aseguradoras las que están estirando la cadena de bloques, pero hay aplicaciones interesantes en otros ámbitos como la salud o el turístico por su importancia como instrumento de fidelización. En el caso de los viajes, podría usarse, por ejemplo, en procesos aparentemente sencillos como garantizar la trazabilidad de los equipajes y, como consecuencia, reducir la pérdida de maletas.

AYUDA A PREVENIR EL FRAUDE
Sin embargo, como recoge la empresa Sismotur, las aplicaciones son de mayor calado y, entre ellas, la capacidad de desintermediación de opiniones y valoraciones que impida su manipulación y asegure su perennidad; la incentivación del turismo con divisas digitales creadas para un destino concreto o su capacidad para ampliar las posibilidades de comercialización de servicios turísticos, mediante la creación de mercados secundarios.

Amadeus identifica esta tecnología como una de las tendencias clave para los próximos años. La industria turística está muy intermediada y eso supone una gran cantidad de transacciones entre diferentes agentes: compañías de tarjetas de crédito, consolidadores, agencias de viajes online o empresas de gestión de viajes (TMC). La cadena de bloques favorece transacciones más transparentes y ayuda a prevenir el fraude con una contabilidad visible abierta. El sector turístico puede aprovechar el potencial del blockchain para conectar al turista con el territorio sin necesidad de recurrir a intermediarios.